El Juzgado de lo Mercantil número 1 de Granada ha dejado sin efecto la venta de la unidad productiva de Grupo Dhul, debido a que los compradores han incumplido las condiciones suspensivas a las que quedaba sujeta la autorización de la operación, según el contenido de un auto del 27 de abril difundido por el despacho Iure Abogados.

El pasado 29 de febrero se autorizó la venta de la fábrica de Granada a directivos de la compañía que, junto con varios inversores de carácter financiero e industrial, habían presentado una oferta de 21,86 millones de euros.

Para que esta autorización tuviese efecto jurídico los compradores tenían que dar cumplimiento en un plazo de 15 días a determinadas condiciones suspensivas.

Las condiciones son la acreditación de la constitución de la sociedad Dulces y Postres de Granada, que es la compradora formal de la unidad productiva, y de que esta sociedad cuenta con todo el capital social o disponibilidad financiera para atender los pagos y el coste de la reestructuración de plantilla acordada.

Los compradores también tenían que acreditar que esta sociedad tiene autorizada o aprobada la subrogación en el préstamo de Banca Cívica que está garantizado con la hipoteca que grava la nave en la que radica la fábrica de Granada.

El plazo para el cumplimiento de estas condiciones finalizaba el pasado 16 de marzo, pero los compradores presentaron ese día un escrito sobre el estado de las condiciones y con la solicitud de ampliación del plazo fijado en 60 días más, una petición que ha sido rechazada por el juez.

Según Iure Abogados, la administración concursal procedió a verificar ese escrito y "el resultado es de incumplimiento de las condiciones suspensivas" por parte de los compradores, que no han otorgado la escritura de constitución de la sociedad ni la han inscrito en el Registro Mercantil.

Esto, agrega el bufete, da lugar a que se ignoren los datos esenciales a los que se vincula la compra, como la identidad de los socios, el capital social o el objeto social.

Tampoco han obtenido los compromisos de financiación precisos para afrontar los pagos y el coste de reestructuración de la plantilla, alegando que necesitan más plazo, ni han solicitado formalmente a Banca Cívica la subrogación en el préstamo garantizado con hipoteca.

Despido de 83 TRABAJADORES

Como consecuencia del incumplimiento de las condiciones suspensivas, la administración concursal ha presentado un escrito solicitando la extinción de contratos a 83 trabajadores de la fábrica de Granada, dado que la plantilla está "sobredimensionada" en relación con la actividad que lleva a cabo, especialmente ahora que se ha agotado el ERE temporal que afectaba a 197 trabajadores y que al reincorporarse en sus puestos se produce una "falta de ocupación efectiva".

El juez del concurso ha acordado admitir a trámite dicha solicitud de la administración concursal, recabando un informe de la Consejería de Empleo de Andalucía sobre la medida propuesta.

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