Conocen el negocio y quieren llevar la conciencia medioambiental hasta el final. La empresa Adean (Ataúdes de Andalucía) de Puente Genil quiere lanzar al mercado el primer ataúd ecológico especial para incineraciones.

Se reduce la tala indiscriminada de árboles, porque de hecho, «el ataúd exterior funciona como un alquiler, ya que puede volver a ser utilizado al reponer el féretro portador», explica José Manuel Plaza, presidente de la cooperativa. Lo único que se quema es una cápsula orgánica completamente aislada de la parte reciclable que contiene al cadáver. Así, esta cápsula biodegradable se extrae de la parte reciclable del ataúd, que volverá a contener a otros fallecidos, igual de ecologistas que el anterior.

La idea es sencilla y solidaria: «Con nuestra muerte podemos contribuir al medio ambiente», concluye José Manuel Plaza, el presidente de esta cooperativa, que defiende la ecología hasta la muerte.