Los barcos de A Coruña surcan el mar Caribe. Y es que el año pasado, en Las Bahamas se gastaron 390 millones de euros en la compra de barcos de recreo fabricados aquí. Este país, donde apenas viven 50.000 personas más que en nuestra ciudad, se convirtió así en el tercer destino de nuestras exportaciones en 2005, según los datos de Exportaciones de la Cámara de Comercio.

Pero la presencia de los caribeños en este ranking es testimonial: las embarcaciones de recreo y para la pesca son bien recibidas en este país porque, para muchos empresarios, es más barato registrar las exportaciones, explican desde la entidad cameral.

Uno de cada cinco euros que vendemos al extranjero viene de Portugal. Nuestros vecinos son los principales importadores de productos coruñeses, y el último año nos compraron un total de 892 millones de euros. Por detrás están Francia (428 millones), Italia (290) y Gran Bretaña (272). En la lista también figuran otros países más exóticos como las Islas Marshall.

Aunque si en algo destacamos los coruñeses es en la exportación de ropa. La presencia del gigante Inditex es determinante para exportar ropa por valor de 1.406 millones –a pesar de que el cambio de distribución hacia la planta de Zaragoza ha disminuido el volumen de exportaciones de la provincia–. La venta de calzado podría incrementar otros 130 millones de euros esta cifra.

Por detrás se sitúan las exportaciones de los astilleros, con un negocio de 1.142 millones, la de combustibles (432) o pescado, donde el congelado (185 millones) le gana la partida al fresco (132).

Algas secas y muñecos de lana

En A Coruña también sabemos vendernos al exterior en otro tipo de negocios. Mientras el motor se ha rendido ante las proezas de Alonso y Pedrosa, en una empresa de Pocomaco se han dedicado a exportar al resto del mundo trajes especiales para pilotos de carrera. Otros aprovechan los recursos propios y exportan desde conservas de algas y erizos hasta salas para ordeñar. Aunque también hay firmas ‘de la casa’ que prefieren dedicarse a vender en el extranjero muñecos de lana.