El considerado por la policía como actual líder del clan de los Monchines, Antonio R.L, alias el 'Loco', volverá a ocupar mañana martes, día 17 de abril, el banquillo de la Audiencia de Valladolid, por tercera vez, acusado nuevamente de un presunto delito de tráfico de drogas, proceso en el que estará acompañado, en este caso por segunda vez, por María Belén L.P, trabajadora del club de alterne Yomar 2, sito en la calle La Vía, donde el primero realiza labores de encargado.

En esta ocasión, ambos acusados se exponen a penas de cinco años de prisión y multas de 900 euros, según el escrito de calificación provisional de los hechos al que tuvo acceso Europa Press en fuentes jurídicas.

Se da la circunstancia de que el 'Loco' cuenta ya en su haber con dos sentencias condenatorias que suman 8,5 años de privación de libertad por hechos de idéntica naturaleza ocurridos en marzo de 2009 y julio de 2010.

Por la primera detención, en el marco de la 'Operación Puchero', el 'Loco' fue condenado a cuatro años y medio de prisión, mientras que sobre su hijo Antonio R.J. y María Belén L.P. recayeron penas, por el mismo orden, de un año y medio y cuatro años de cárcel. La segunda detención reportó al citado Monchín otra condena de cuatro años, la misma que la recaída sobre otro de sus hijos, Manuel R.J.

Entre ambas operaciones, la Policía Nacional se incautó de 99 gramos de heroína, 287 gramos de cocaína y otros 529 gramos de sustancia de corte.

Octubre de 2011

En la presente causa que será vista el 17 de abril en la Audiencia vallisoletana se juzgarán hechos registrados el 15 de octubre de 2011, fecha en la que el 'Loco' y María Belén fueron nuevamente detenidos por la Policía Nacional bajo la acusación de seguir traficando con droga en el Yomar 2.

Entonces, la Policía Nacional, a través de su gabinete de prensa, informaba de que la experiencia acumulada por el 'Loco' había dificultado la operación ya que éste adoptaba una "gran cantidad de medidas de seguridad para eludir la acción policial". De hecho, los implicados vigilaban por su cuenta las operaciones para detectar personas extrañas que pudieran ser policías y ocultaban la droga en un lugar que aparentemente no tenía relación con los implicados.

Pese a ello, tras realizar diferentes gestiones se pudo comprobar que seguían dedicándose a la venta y averiguar cuál era el lugar donde se ocultaba la droga, por lo que los agentes procedieron a la incautación de 18 gramos de cocaína y a la detención de los dos implicados.

Consulta aquí más noticias de Valladolid.