Los dos exmandos de la Udyco Costa del Sol acusados de cometer irregularidades en el ejercicio de su trabajo han declarado este lunes en el juicio que se sigue en la Sección Novena de la Audiencia de Málaga y han defendido las actuaciones que tuvieron en los hechos por los que están procesados. El tercer acusado, un supuesto informador, se ha negado a declarar a todas las partes personadas.

El primero de los acusados en declarar fue el que fuera jefe del Grupo de Crimen Organizado de Marbella (Málaga), Carlos F., quien no ha contestado sobre algunos de los hechos que se le imputan, como la liberación del tercer acusado, la supuesta operación de droga montada para quedarse con dinero o sobre la intervención de un maletín, que presuntamente fue encontrado en su domicilio.

Sí ha respondido sobre el reloj intervenido a un detenido, Sophian H., acusado en el caso 'Ballena Blanca', del que la Fiscalía le acusa de quedárselo. El procesado ha señalado que su actuación fue "absolutamente normal" y ha explicado que se lo dio un agente, lo metió en un bolsillo y realizó el registro de un vehículo, donde lo debió perder y donde tiempo después lo encontró.

Ha insistido en que entrega el reloj, que, según ha dicho, no es de oro, "tan pronto como lo encuentro" y en que solo se le reclamó una vez. Ha dicho que ni él ni otros policías se acordaron de este objeto a la hora de hacer el atestado. "Estamos haciendo de un reloj que se olvida un mundo", ha aseverado, indicando que en la Comisaría y en los juzgados "se pierden muchos objetos".

Carlos F. ha señalado que tuvo "una bronca terrible" por causa del reloj con el otro agente acusado, que era su superior y que, según ha reiterado, "nunca" le dijo que pusiera en libertad a nadie ni se llevó ningún efecto intervenido en un registro policial. Sobre los 1.000 euros de otro registro, ha precisado que se ingresó en el banco más dinero del que aparece en las actas de la intervención.

Asimismo, ha asegurado que tiene "mala relación" con varios de los agentes propuestos como testigos por el fiscal, debido a que se inició una investigación contra éstos por supuestamente realizar tareas de vigilancia privada. El otro agente acusado, Alfredo M., que era inspector jefe de la Sección de Crimen Organizado, también ha dicho que denunció a otros agentes que están como testigos.

Éste ha explicado cómo supo el asunto del reloj y ha asegurado que dio "por buena" la explicación que le dio el otro acusado, tras hablar con otros agentes que intervinieron en la operación. "A día de hoy no se me ocurren más gestiones que hacer", ha aseverado el policía, que está acusado en este apartado por omisión del deber de perseguir delitos.

Ha manifestado que no tuvo intervención en la puesta en libertad del informador y que se llevó a su casa un televisor requisado en un registro porque había visto que "estorbaba" en la Comisaría y lo iba a utilizar para realizar trabajos, al igual que un ordenador también intervenido. Ha asegurado que no tuvo ningún ánimo de ocultar que lo tenía y que no fue "remolón" a la hora de devolverlo.

Respecto a si se ofreció para hacer vigilancias privadas con medios públicos, ha dicho que se están "mezclando" dos asuntos relacionados con un matrimonio ruso, él funcionario adscrito a la Embajada y ella traductora, que colaboraban con la Policía española "y no sabe usted —dirigiéndose al fiscal— los favores que han hecho". En cualquier caso, ha negado las acusaciones.

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