Responsables del Museo del Calamar Gigante han alertado este martes de una mortandad masiva de sepias en algunas zonas del litoral occidental, con especial incidencia en las playas de Pormenande y Peñarronda.

Fuentes del equipamiento vinculan estas muertes a un vertido a las aguas del Cantábrico que está poniendo en peligro incluso las poblaciones algarias de la costa oriental gallega y la occidental asturiana. Los estudiosos no descartan que algún tóxico pueda ejercer un daño indirecto a las poblaciones de laminarias y más directo a algunas especies que supeditan su reproducción en ellas, como es el caso de las jibias.

Así, alertan de que este lunes se localizaron "una ingente cantidad de sepiones -pluma o gladio de la sepia-" pertenecientes a ejemplares que pueden superar fácilmente los dos kilogramos de peso y otros en estado de descomposición. Aseguran que se trata de una situación "única en el litoral asturiano" que sorprende incluso a los lugareños de avanzada edad.

Las mismas fuentes descartan hipótesis como la muerte por desove, puesto que esta fase de reproducción de la jibia no se da en mayoría hasta el mes de mayo, además la temperatura del agua en la actualidad imposibilita el desove adelantado o la alteración de la salinidad del agua por la influencia del aumento del caudal de los ríos por las lluvias.

La Sepia 'officinalis' es un cefalópodo que entre los meses de abril y junio tiene querencia del litoral asturiano en zonas someras de 2 a 25 metros precisamente para reproducirse. Puede alcanzar los 3 kilogramos de peso y tiene un alto valor gastronómico.

Consulta aquí más noticias de Asturias.