El Consejo de Gobierno vasco ha aprobado este martes que Lanbide-Servicio Vasco de Empleo destine a lo largo de este año 32,6 millones de euros para subvencionar una media de 7.500 empleos al mes para ciudadanos vascos con alguna discapacidad, ya sea física, psíquica o sensorial.

Esta cobertura económica representa un incremento del 23 por ciento respecto a la existente en el último año de la anterior legislatura, con un promedio de 6.097 puestos de trabajo financiados.

De los 7.413 empleos protegidos, el 50 por ciento aproximadamente corresponderá a trabajadores vascos con alguna discapacidad psíquica, el 44 por ciento a trabajadores con alguna discapacidad física, y el restante 6 por ciento a trabajadores con discapacidad sensorial.

Este colectivo desarrollará su actividad laboral a través de 92 centros especiales de empleo, de los que 25 se ubican en Álava, 44 en Bizkaia y otros 23 en Gipuzkoa. "Los centros especiales de empleo representan un puente para la inclusión de personas con discapacidad en el mercado ordinario por lo que son un modelo a seguir en el Estado", ha resaltado la consejera de Empleo y Asuntos Sociales, Gemma Zabaleta.

En este sentido, Zabaleta ha subrayado que "su forma de organizar su actividad económica, las herramientas de inclusión laboral y el apoyo institucional, son referentes que ayudan a que sea un patrimonio incuestionable de Euskadi, un excelente ejemplo del buen hacer del conjunto del tejido productivo, del tercer sector y de las instituciones vascas".

"Los centros especiales de empleo nos han enseñado que es perfectamente posible que una empresa tenga rostro social al poder integrar y activar laboralmente a colectivos que históricamente han estado excluidos del mercado laboral porque si el trabajo estable y de calidad ayuda las personas, el impacto en las familias y en los trabajadores de estos centros es aún mayor", ha indicado.

Balance del 2011

A lo largo del año pasado, Lanbide subvencionó un promedio de 7.413 empleos a trabajadores vascos con alguna discapacidad. El 58,9 por ciento desarrolló su actividad en el sector servicios, un 34,6 por ciento en el industrial y el restante 6,5 por ciento en la agricultura o construcción. 4.250 de los 7.413 contratos eran indefinidos.

"La diferencia de los centros especiales de empleo respecto a las empresas ordinarias reside principalmente en su función social a través de la integración laboral, personal y social de sus trabajadores discapacitados", ha resaltado.

Zabaleta ha afirmado que el empleo protegido en Euskadi "no solo está resistiendo la crisis económica sino que se ha ampliado el número de trabajadores, lo que da una muestra de la fortaleza del sector".

"Es un logro compartido desde hace muchos años. Aparte de la participación directa de las instituciones en los consejos de administración de estas empresas, me gustaría recordar que una de las primeras decisiones que adoptó Lanbide tras su creación fue la convocatoria de ayudas para este colectivo", ha señalado.

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