'Cumulous Brand'
Una de las esculturas del proyecto de Wegner, que explora la relación entre identidad y publicidad Dietrich Wegner

"Seductor, repulsivo y reflexivo", así describe su proyecto el escultor Dietrich Wegner (Adelaida-Australia, 1978). Cumulous Brand (Cúmulo de marcas) es una colección de imágenes de bebés tatuados con logotipos que les cubren todo el cuerpo mientras ellos, ajenos a los significados y a la estética, duermen, juegan o miran a la cámara con ojos muy abiertos.

El artista se vale de dos procedimientos para crear las obras. Algunas son esculturas de arcilla con un molde de silicona, que dota del realismo de la piel humana a la figura. Otras imágenes son sencillas fotografías de bebés reales que Wegner retoca tatuando a los niños con Photoshop.

La inspiración para el proyecto llegó cuando la mujer de Wegner estaba embarazada y la pareja empezó a recibir por correo y sin haberlo solicitado una gran cantidad de publicidad relacionada con productos para bebés. A ojos del artista, los catálogos y folletos que llenaban su buzón no eran solo un método para vender, sino que "parecían proyectar un conjunto de valores sobre mí, diciéndome qué tipo de padre debía ser y qué tipo de niño debía tener".

"Nos hacen creer que tenemos un problema"

Sintiéndose atacado, el bombardeo le llevó reflexionar sobre el porcentaje de identidad que se afectado por las marcas: "Para una compañía que busca sacar beneficio, la identidad no es lo que somos, sino lo que ellos quieren que seas (...). Más que la cantidad de anuncios, lo que me preocupa es la manera en que nos manipulan para pensar que tenemos un problema y necesitamos un producto para solucionarlo. Es peligroso cambiar lo que somos porque una campaña publicitaria nos haga creer que tenemos un defecto".

El bebé es frágil, impresionable y está en proceso de desarrollo Wegner escoge los logotipos para los tatuajes (Lego, Coca-Cola, Google, la compañía telefónica estadounidense Verizon...) tras entrevistar a los padres de cada uno de los bebés que fotografía, preguntándoles por sus preferencias y hábitos de consumo.

Cada trabajo es un perfil personal —en forma de logos y productos— de los adultos más importantes en la vida de la criatura. El modelo "frágil, impresionable y en proceso de desarrollo", es un receptáculo inocente de las marcas que lo rodean.