El demandante solicita el derecho a usar el domicilio conyugal y el ajuar doméstico, así como a encargarse del cuidado de los perros de la pareja, y el demandado tendría unas horas de visita a los animales, según publicó el lunes la página web del diario El Mundo.

Un funcionario del ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid, donde se casaron en octubre del año pasado, dijo que los trámites de divorcio son privados y sólo quiso confirmar la fecha y el lugar de la boda.

El demandante reclamó que ha dedicado su vida a la relación, abandonando una carrera de modelo e incluso un negocio de peluquería canina para seguir a su pareja a Francia, donde había encontrado un trabajo, añadió la noticia.

España se convirtió el año pasado en el cuarto país del mundo en legalizar los matrimonios homosexuales y desde entonces se han celebrado 1.275 bodas de este tipo, el 0,6 por ciento del total de 209.125 matrimonios celebrados en 2005, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística.

De ellas, 923 fueron de gays y 352 de lesbianas, según los datos provisionales de un estudio del INE sobre el Movimiento Natural de la Población.

La legislación da a las parejas del mismo sexo el mismo estatus que a las heterosexuales, incluyendo el derecho de herencia y el de adopción, una ley que sacó a cientos de miles de personas a la calle en España, tanto a favor como en contra.

Al mismo tiempo, el número de divorcios en España ha vuelto a aumentar tras la reforma de la ley aprobada también el año pasado. En 2005 se divorciaron 150.000 matrimonios, frente a los 83.000 de 1995.