Pisos
Ventanas de dos edificios de pisos. Archivo

La compra de una vivienda suele llevar emparejada la contratación de un seguro para el hogar. Para elegir el seguro adecuado es necesario saber exactamente qué cobertura estás contratando.

Toda modificación debe reflejarse por escrito para luego poder reclamarSe trata pues de comparar ofertas, precios, coberturas, comisiones, etc. Pero no es fácil conocer qué aspectos son los que hay que tener en cuenta a la hora de leer el contrato. Siguiendo los consejos de Fotocasa, repasamos los claves para contratar un seguro del hogar.

Comparar las ofertas
Compara precios, coberturas, limitaciones y exclusiones entre las diferentes compañías. Si no te convence la oferta de una empresa o el agente de seguros no te infunde confianza, no te conformes y busca otra empresa o profesional que te proporcione más seguridad.

Reposiciones
Asegúrate de qué forma el seguro repondrá los objetos y de qué proceso sigue la empresa aseguradora para responder ante eventuales siniestros o robos. Dependiendo de tu contrato, se reemplazará el objeto siniestrado bien con otro de igual o similar calidad o bien con dinero en efectivo. Toda esta información debe constar por escrito.

Plazos
Consulta el plazo marcado por la póliza para notificar posibles siniestros a la compañía, y cuál es la documentación que debes presentar si se produce una situación de este tipo.

Cancelación
Infórmate, asimismo, de cuáles son las gestiones que debes llevar a cabo para cancelar la póliza. Es habitual que tengas que avisar varios meses antes por escrito para evitar el cobro de las mensualidades.

Comisiones e impuestos
Las comisiones, intereses e impuestos asociados a la póliza son otros aspectos a tener en cuenta, ya que pueden aumentar de forma significativa la cuota del seguro.

Personalizar
Negocia con el agente de seguros las condiciones que no te satisfagan o no se ajusten a tus necesidades. Estas modificaciones también reflejarse por escrito, o no podrás reclamar si no se cumplen.

Saber lo que se firma
Lee todas las cláusulas y la letra pequeña con del contrato, y pregunta todo aquello que no entiendas. Así se evitan disgutos.