La Asamblea General de la ONU condena al régimen sirio y exige el inicio de la transición

El embajador de Siria ante la ONU llama a una moción de orden a los miembros de la Asamblea General de la Organización durante la votación.
El embajador de Siria ante la ONU llama a una moción de orden a los miembros de la Asamblea General de la Organización durante la votación.
JUSTIN LANE / EFE

La Asamblea General de la ONU ha aprobado por una amplia mayoría una resolución que condena "las sistemáticas violaciones de los derechos humanos" cometidas por el Gobierno de Siria y pide el inicio del plan de transición propuesto por la Liga Árabe.

El presidente de la Asamblea, que se encuentra de visita oficial en India, pidió además a Al Asad que colabore "urgentemente" con la Liga Árabe y la ONU para poner en marcha el proceso de transición en el país, tal y como le exige la resolución.

Según el primer recuento de la votación, 137 países se pronunciaron a favor, 17 se abstuvieron y 12 votaron en contra: Rusia, China, Irán, Bielorrusia, Zimbabue, Corea del Norte, Cuba, Nicaragua, Venezuela, Ecuador y Bolivia, además de Siria.

"El plan de la Liga Árabe es la única manera real de que el pueblo sirio puedan lograr sus legítimas aspiraciones de libertad y democracia", dijo el embajador egipcio, Maged Abdelfattah Abdelaziz, al defender la resolución como representante de los países árabes en la Asamblea General.

El diplomático había exhortado al pleno de la Asamblea a aprobar la resolución "para mostrar que la comunidad internacional habla con una sola voz ante la gravedad de los acontecimientos que se viven en Siria y dar apoyo pleno a los esfuerzos de la Liga Árabe".

Rusia y China, quienes en la última votación referente a Siria en la Asamblea General se habían abstenido, votaron en contra del texto árabe, que condena contundentemente los ataques perpetrados contra la población siria y respalda "completamente" el plan de transición preparado por la Liga Árabe.

En la Asamblea no hay poder de veto

La resolución aprobada por la Asamblea General, órgano consultivo de la ONU donde no existe el poder de veto, condena concretamente "las violaciones continuas y sistemáticas de los derechos humanos y las libertades fundamentales por parte de las autoridades sirias, así como "el uso de la fuerza contra civiles, las ejecuciones arbitrarias, el asesinato y la persecución" de personas.

También menciona "la detención arbitraria, las desapariciones forzosas, la obstaculización del acceso a tratamiento médico, la tortura, la violencia sexual y los maltratos, incluso contra los niños". El texto exhorta al Gobierno de Siria a que ponga fin "inmediatamente a todas las violaciones de los derechos humanos y a los ataques contra civiles, proteja a su población, cumpla cabalmente sus obligaciones derivadas del derecho internacional".

Condena "todos los actos de violencia, independientemente de quién los haya cometido", y exhorta "a todas las partes, incluidos los grupos armados, a que pongan fin a todos los actos de violencia o represalias de forma inmediata, de conformidad con la iniciativa de la Liga Árabe".

En ese sentido, exige al Gobierno de Al Asad que cumpla con el plan de acción propuesto por la Liga Árabe, por el que le pide "sin dilación" a que ponga fin "a todos los actos de violencia y proteja a su población". Igualmente pide la resolución que Siria libere "a todas las personas detenidas arbitrariamente a consecuencia de los incidentes ocurridos recientemente".

El texto invita además al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, a designar a un enviado especial para Siria que ayude a promover una "solución pacífica" a la crisis.

La represión no cesa

Al menos 40 personas murieron este jueves en Siria, entre ellas diez soldados desertores, en varias acciones represoras de las fuerzas leales al régimen del presidente Bachar al Asad, según un grupo opositor.

Los Comités de Coordinación Local (CCL) informaron en un comunicado de que la mitad de las víctimas mortales se registraron en la provincia septentrional de Idleb, donde fueron hallados 19 cadáveres en las vías del tren.

Los cuerpos pertenecen a civiles que trataban de huir a Turquía pero que fueron detenidos y ejecutados por las fuerzas de seguridad, según los CCL. Además, en esa provincia, en la localidad de Kafarumeh, las fuerzas de seguridad se desplegaron en las principales plazas y dispararon contra los manifestantes.

Mientras, las fuerzas leales a Al Asad atacaron las ciudades de Deraa y Kafar Nabudeh, lo que incluyó bombardeos indiscriminados y choques con un grupo de desertores.

Desde el inicio de las protestas, más de 5.400 personas han muerto, según los datos de la ONU ofrecidos en enero pasado, aunque desde entonces el organismo no puede calcular una cifra fiable.

La oposición siria estima que las víctimas civiles superan las 6.000 e incluso hay países, como Arabia Saudí, que hablan de más de 7.000 muertos.

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