'Harpeer's Bazaar, 1952'
La composición era fundamental para Lilian Bassman © Lilian Bassman

Ha muerto Lilian Bassman, una de las más valientes y radicales fotógrafas de moda del siglo XX. Tenía 94 años y falleció de causas naturales el lunes pasado en su casa de Nueva York, según informó la familia.

Con Bassman, que siguió trabajando hasta el último momento, se va una de las referencias inevitables de la fotografía moderna. Autodidacta, libre y radical, fue la gran renovadora del subgénero de las fotos de moda durante los años cincuenta y sesenta, cuando sus reportajes para la revista Harper's Bazaar, para la que trabajó casi en exclusiva desde 1950 a 1965, marcaron el canon del porvenir y todavía están vigentes.

Estudió diseño textil

Hija de una pareja de rusos de ascendencia judía que emigraron a los EE UU a principios de siglo, Bassman nació en Nueva York en 1917. Estudió diseño textil y uno de sus profesores fue Alexey Brodovitch, que con el tiempo se convertiría en el mítico director de arte que colocó a Harper's Bazaar entre las publicaciones fotográficas de más calidad del mundo.

Empezó a convivir con su novio a los 15 años con el visto bueno familiarEducada en un ambiente de extrema libertad por sus padres liberales, Bassman empezó a convivir a los 15 años y con el beneplácito familiar con el que sería su marido, el también fotógrafo Paul Himmel. Se conocían desde que ella tenía seis años y él nueve, oficializaron el matrimonio en 1935 y vivieron juntos hasta la muerte de Himmel en 2009.

El primer trabajo de Bassman fue como costurera en los desfiles de temporada que organizaba la revista, pero su curiosidad iba en aumento y poco a poco empezó a dar consejos sobre iluminación. "Te hemos traído aquí para coser botones, no para hacer arte", le espetaron en una ocasión.

Con el nombramiento de Brodovitch como responsable artístico, Bassman empezó a firmar sus primeros editoriales de moda, primero en Junior Bazaar, la revista juvenil de la empresa, y luego en la publicación matriz.

Recomendó a Avedon y Penn

Los reportajes de Bassman, siempre en blanco y negro y con un alto grado de contraste y grano muy grueso, establecieron el canon del estilo elegante e impecable delas fotos de moda que luego desarrollarían Richard Avedon e Irving Penn, a quienes, por cierto, recomendó para que entrasen a colaborar en Harper's.

El fotógrafo dejó de importar y las sesiones eran muy aburridas En algunas de sus entrevistas, Bassman explicó que perdió la ilusión por las fotos de moda en los años setenta. "Yo ya no era la estrella. La modelo era la estrella. El peluquero era la estrella. Estaban ocupando el lugar del fotógrafo y eso me volvía loca. El fotógrafo dejó de importar y las sesiones eran muy aburridas".

Durante casi dos décadas, el trabajo de Bassman quedó en el olvido mientras los negativos de 40 años criaban polvo en los archivadores. La fotóghrafa fue la primera en olvidarlos: traspapeló una maleta con varios centenares hasta que un invitado a su casa la encontró en el desván.

A mediados de los años noventa, diseñadores como John Galliano reivindicaron el estilo elegante, sugerente y basado en brochazos de luz de Bassman, que también pintaba (su artista favorito era El Greco), entendía la fotografía como una hermana de la pintura y organizaba las jornadas de trabajo en el estudio basándose en el valor cromático y la composición. Las modelos que posaron para ella han recordado que se sentían "libres" con Bassman y tenían la sensación de que podían "volar".

La fotógrafa no abandonó nunca su pasión, pero en los últimos años cambió de estilo y se concentró en obras experimentales realizadas casi por entero con programas informáticos de edición de imágenes.

La sensualidad de su trabajo era extraordinaria. Era una pionera La empresa editora de Harpeer's Bazzar hizo público un comunicado lamentado la muerte de Bassman. "Cambió la historia de la moda, la fotografía y la manera de ver a las mujeres. La sensualidad que imbuía a su trabajo era extraordinaria. Era una visionaria, una pionera", dice.

Aacaba desalir a la venta el libro Lilian Bassman: Lingerie, que reúne algunas de las fotos más conocidas de la fallecida sobre uno de sus temas favoritos,la ropa interior.