Un avión de combate C-16 Eurofighter (EF-2000)
Un avión de combate C-16 Eurofighter (EF-2000). EFE

España dobló sus ventas de armamento en el exterior en el primer trimestre de 2011, en plena crisis económica, y alcanzó los 1.099 millones de euros, frente a los 559,3 millones obtenidos por las exportaciones realizadas en el mismo periodo del año anterior.

Irán, que en 2010 fue el principal destino de las exportaciones españolas de material de doble uso -civil y militar-, ha experimentado un recorte de casi el 90 por ciento en el primer semestre de 2011 con respecto al mismo periodo del ejercicio pasado al alcanzar 33,2 millones de euros.

Según el informe del Ministerio de Industria, las ventas al régimen iraní consistieron en material para el sector petroquímico y gas y un sistema de temporizador para carga de combustibles de aeronaves. El Gobierno denegó a Irán un pedido de válvulas al estimar un posible riesgo de desvío a programas nucleares aún tratándose de un producto no incluido en las listas de control.

La venta de una fragata a Noruega y un buque a Venezuela fueron dos de las operaciones más sobresalientes
El descenso notable de las exportaciones de doble uso -España no vende a Irán material de defensa- tiene que ver con las nuevas sanciones a Irán de la ONU y de la Unión Europea, de junio de 2010, que amplían las restricciones del comercio con el régimen iraní. El suministro de material de defensa a otros países que suscitaron críticas por su situación política o el destino que pudieran darle al armamento vendido, ascendió a 10.200.000 euros en el caso de Pakistán (equipos para el entrenamiento o simulación militar) y a 226.950 euros en el de Marruecos (bombas, torpedos, cohetes y misiles).

Las exportaciones a Israel supusieron 10.402.962 euros (municiones, materiales energéticos y aeronaves) y a Venezuela 23.726 (agentes químicos o biológicos tóxicos). Además de Irán, como se ha mencionado anteriormente, destacan los productos y tecnologías de doble uso que en los primeros seis meses de 2011 se exportaron a Cuba (2.792.615 euros), que consistieron en materiales, instalaciones y equipos nucleares, sustancias químicas, microorganismos y toxinas.

Ventas a Israel

Al Estado israelí se le vendieron también sustancias químicas, toxinas y microorganismos, telecomunicaciones, además de sensores y láseres por valor de 39.925 euros. Marruecos compró a España en ese periodo 2.059.136 euros en material químico y biológico y el mismo tipo de productos adquirió Venezuela por un importe de 8.347.500 mientras que Pakistán lo hizo por tan sólo nueve euros.

España no ha vendido ningún tipo de armamento a Siria y Libia, sobre las que pesa un embargo por su represión de las protestas ciudadanas, y, además, suspendió temporalmente la autorización de cualquier nueva solicitud de exportación a aquellos Estados de Oriente Próximo y del norte de África en los que se estuviesen produciendo estas revueltas populares. De manera global, las principales operaciones que cerró España correspondieron a la venta de una fragata a Noruega por un importe de 357,8 millones de euros, así como un buque oceánico de vigilancia a Venezuela, que supusieron 259,5 millones.

Otras ventas destacables en ese periodo fueron un avión de reabastecimiento en vuelo a Australia (103,6 millones de euros), tres aviones de transporte de tropas y apoyo logístico a México (57,2 millones) y combustibles con especificaciones militares a Estados Unidos (47 millones).