Hambre en África
Un millón de niños están agotando sus reservas alimentarias en la zona del Sahel. James Akena / REUTERS

La organización Acción contra el Hambre (ACH) ha alertado del peligro que acecha a más de 10 millones de personas, y en especial a un millón de niños, que están agotando sus reservas alimentarias en la zona del Sahel.

Por medio de un comunicado, ACH ha advertido de que los países que integran la región africana del Sahel -Níger, Malí, Mauritania, Burkina Faso y Chad- sufrirán a partir del próximo mes de marzo un periodo de hambre de al menos seis meses de duración.

La situación es especialmente grave en Níger, según Save the Children, donde la crisis humanitaria es "inminente" a causa del aumento del precio de los alimentos y de la inseguridad en los países vecinos y donde seis millones, la mitad de ellos niños, están en grave peligro. En un comunicado, la ONG ha informado de que cinco millones de personas (de un total de quince millones de habitantes) pasan actualmente hambre en Níger.

Una crisis anunciada

"Esta es, otra vez, una crisis anunciada", ha explicado la representante de Acción contra el Hambre en África Occidental, Patricia Hoorelbeke.

Según la organización, los sistemas de alerta que siguen el registro pluviométrico, el estado de las cosechas, la biomasa disponible para pastos y los precios de los alimentos en los mercados locales, entre otros, no se equivocan:

Este año el hunger gap, el tiempo desde que se acaban las reservas de alimentos hasta que llega la siguiente cosecha, que habitualmente se produce en la región entre julio y octubre va a adelantarse a marzo.

Hay que actuar antes de que sea demasiado tarde

"Esto quiere decir que entre cinco y siete millones de familias habrán agotado sus reservas de alimentos y sus mecanismos de supervivencia antes de la próxima cosecha, en octubre", ha precisado Hoorelbeke.

Así, las organizaciones internacionales de ayuda calculan que habrá al menos 2,6 millones de casos de desnutrición aguda y, de ellos, un millón de niños sufrirían desnutrición severa, el estadio más cercano a la muerte.

Según la ONG, esta crisis afectará especialmente a los niños menores de cinco años, las madres embarazadas y las madres en periodo de lactancia.

"Su situación nutricional, ya extremadamente degradada en la región, corre el riesgo de empeorar en los próximos meses si no se actúa a tiempo", precisa el comunicado.

Por eso, Acción contra el Hambre ha puesto ya en marcha un programa para mitigar los efectos de la crisis y hace un llamamiento a la comunidad internacional, especialmente los donantes internacionales, a "actuar antes de que sea demasiado tarde".

El responsable geográfico de ACH para África, Rafael de Prado, ha subrayado que no hay que perder tiempo, ya que actuar ahora "no sólo va a salvar muchas más vidas, va a costar también mucho menos dinero que un despliegue de emergencia".