Expertos de varias comunidades autónomas analizarán en las próximas semanas en Valladolid y en Madrid la presencia en la Península Ibérica del insecto 'Leptoglosus Occidentalis', conocido también como el chinche de los piñónes, que procede de la costa oeste de Estados Unidos y que se alimenta de la savia de la piña de pino.

Las reuniones parten con el objetivo de "unificar criterios y acciones" para mejorar en el control de la especie, establecer qué tipo de trampas pueden ser más efectivas y cuál es la forma más eficiente de combatirlo.

Según el técnico del servicio de Gestión Forestal de la Conselleria de Agricultura y Medio Natural de la Generalitat, Mariano Rojo, las primeras investigaciones llevadas a cabo han constatado que el 'Leptoglossus occidentalis' podría ser el responsable de una reducción de la producción de piñones de entre el 20% y el 30% del total.

Por ello, la Generalitat ha puesto en marcha un programa piloto en una finca de media hectárea de pinos para estudiar la biología del insecto, a la par que ha descrito diez puntos de seguimiento donde está presente en Cataluña, con el objetivo de discernir qué porcentaje de la producción de piñón depende del animal y a partir de qué índice de población éste resulta dañino.

El 'Leptoglossus occidentalis' se alimenta de la savia de cualquier especie de pino hasta los 1.800 metros de altura, que los ejemplares adultos chupan sobre todo de las piñas en formación, lo que en el caso del pino piñonero compromete la formación del fruto final.

Rojo ha precisado que desde su desembarco en el año 2000 en Italia, seguramente en el interior de un barco o de un cargamento de madera, la expansión del 'Leptoglossus' ha sido imparable y, tras descubrirlo en 2003 en Cataluña, en la actualidad habita pinares de toda España, si bien el declive en la producción de piñones en Cataluña no se empezó a constatar hasta 2008.

El experto en gestión forestal de la Consejería ha considerado que es "imposible" pensar en su erradicación total, ya que su capacidad de vuelo le permite desplazarse con facilidad y colonizar nuevos espacios.

Entre los aspectos de la biología por descubrir está el nivel de procreación que alcanza el chinche, ya que se encuentra activo entre la primavera y el verano, y por tanto en zonas con un clima más benigno podría reproducirse hasta dos veces al año.

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