Kim Jong-il, líder del régimen de Corea del Norte
El líder de Corea del Norte, Kim Jong-il. EFE

El secreto régimen de Corea del Norte superará el millón de usuarios de móvil 3G a final de año; cuatro años antes estos mismos usuarios habrían sido encerrados en campos de prisioneros, o incluso ejecutados por el simple hecho de poseer un teléfono semejante.

No es posible realizar llamadas a destinos fuera del país, y no hay servicio de internet

La mayoría de los usuarios se encuentran en Pyongyang, la capital, donde reside la élite de este empobrecido país, los únicos norcoreanos que pueden permitirse un terminal 3G y el pago de las tarifas.

“Ha habido un ascenso astronómico desde hace un par de años” dice Michael Hay, un abogado y consultor de negocios establecido en el país hace siete años.

En efecto, hace dos años había menos de 70.000 usuarios.

“Todas las camareras de las cafeterías tienen uno, por ejemplo, y los usan. Por no hablar entonces de los hombres de negocios”, afirma Hay.

Levantamiento de la prohibición

El gobierno autoritario da la República Popular de Korea levantó la prohibición de poseer un teléfono móvil en 2008, firmando un acuerdo de cuatro años con la compañía egipcia Orascom, para desarrollar la red 3G en colaboración con el gobierno.

Pero no es posible realizar llamadas a destinos fuera del país, y no hay servicio de internet. El gobierno aún restringe el flujo de noticias al país.

Por otro lado, aunque la red cubre 94% de la población, sólo lo hace en el 14% del territorio, según Orascom.

El gobierno prohibió el uso de teléfonos móviles en 2004, tras un atentado en una línea de tren que se produjo al paso del convoy del líder Kim Jong-il. Supuestamente, la carga explosiva fue accionada desde uno de estos teléfonos.

A pesar de su obsesión con la seguridad y el secretismo, el régimen de Pyongyang está estimulando el sector de TI, y goza de algunas ventajas como los bajos costes de implantación.

Para los que pueden permitírselo

Según informaciones del Instituto Nautilus para la Seguridad y la Sostenibilidad, el 60% de la población de 20 a 50 años usa un teléfono móvil en Pyongyang, una ciudad de 3 millones de habitantes.

Su coste y el de las tarifas es impensable para la mayoría

Los jóvenes y aquellos coreanos que trabajan con comercio consideran que el teléfono móvil es una necesidad, dice el estudio, que también afirma que la caída de las tarifas ha disparado la demanda. Y la introducción del "Euro pack" proporciona al aislado Gobierno algo de la tan necesitada moneda extranjera.

Norcoreanos que han conseguido desertar y llegar al sur, afirman que el coste de comprar un teléfono 3G y de sus tarifas es impensable para la mayoría. Estos terminales cuestan unos 350 (€260) dólares en un país cuyo salario medio ronda los 15 dólares al mes (unos 11 euros).

Y aunque el uso de teléfonos baratos conectados a redes chinas es común, su cobertura se limita a la franja de la frontera.

No representan  una amenaza, por ahora

Los analistas creen que la red 3G no supone una amenaza para la estabilidad del gobierno como ocurrió en las revueltas de la `primavera árabe' este año.

Según los analistas esto es poco probable en Corea ya que el férreo control estatal sobre la información mantiene a la población aislada hasta el punto de ahogar el deseo de revueltas.

Tal vez a largo plazo la interacción entre los norcoreanos pueda resultar una amenaza, pero podrían pasar décadas hasta que se alcance un malestar que pudiera desencadenar disturbios.