Carlos Salvador
Carlos Salvador, candidato y cabeza de lista de UPN al Congreso. JORGE PARÍS

Carlos Salvador lidera la coalición que Unión del Pueblo Navarro (UPN) y PP han retomado tras la crisis y escisión vividas en 2008 entre ambas formaciones. Su partido y él se comprometen a apoyar todas las políticas populares siempre y cuando ellos mantengan su voz propia en el Grupo Mixto.

A UPN le tocaría compartir grupo parlamentario con Amaiur, dicen los sondeos ¿se hace a la idea?
En el grupo mixto nos hemos relacionado con extrema cortesía parlamentaria. Será difícil que con Amaiur ocurra lo mismo. El historial de esas personas a algunos nos pone en prevención como para acabar teniendo la relación tan afable que hemos acabado teniendo. De todas formas, siempre es mejor que estén en el mismo a que tengan grupo propio. Ya los sufrimos en Navarra.

¿Qué le parece que la izquierda abertzale pueda ser la segunda fuerza en Navarra?
Es una tristeza que una comunidad tan brillante como Navarra podamos tener un movimiento nacionalista tan fanatizado. Históricamente, el nacionalismo vasco ha sido muy radical en Navarra, tiene que serlo así porque es su objetivo prioritario.

Tras el anuncio de ETA de que renuncia a la violencia, ¿teme más violencia de baja intensidad por parte de la izquierda abertzale como el tartazo sufrido por la presidenta Yolanda Barcina?

Es maquiavélico porque siendo el mismo tipo de agresión y sintiendo el agredido la misma amenaza, pretenden que quede en ridículo; quitarle gravedad al asunto con lo cómico.

Si llegan al Congreso, ¿trasladarán aquí esas tácticas?
Aquí no, cuatro individuos no pueden poner en cuestión nuestras instituciones, nuestro estado de bienestar. Pero como son la novedad, corremos el riesgo de que pasen a ser los mas famosos de España en dos días si les reímos las gracias.

El secreto navarro es el inconformismo. Somos gente acostumbrada a trabajar y a no vivir del subsidioLa economía de Navarra apenas se ha resentido durante esta crisis -la tasa de paro es la más baja de España, un 11,6%-, ¿Cuál es el secreto navarro?
La clave es el inconformismo, por un lado. Somos gente acostumbrada a trabajar y a no vivir del subsidio. Segundo, es la demostración de que una administración cercana puede ser eficaz; desde hace muchos años Navarra gestiona ingresos y gastos. Eso nos hace especialmente escrupulosos con la gestión del dinero público, porque no tenemos detrás a ‘Papá Estado’. Luego se mantiene una menor tasa de fracaso escolar, hay tensión en Navarra por mantener un nivel educativo alto.

¿España debería imitar más a Navarra?
Intentamos ser rigurosos y tenemos la suerte de tener una ciudadanía muy crítica y exigente con sus políticos. No es que seamos buenos, pero es que no nos pasan una. Eso habitúa al que trabaja en política para gestionar mejor.

Cataluña reclama un concierto económico como el navarro, ¿es viable, se lo pueden permitir?

En la medida en que defendemos la bondad de ese modelo, lo defendemos para los demás, pero tiene unos límites. No puede ser un elemento que sirva a un fin distinto. La autonomía fiscal y política está dentro de un ordenamiento que respetamos. El fuero es una meta, un marco que no pretendemos superar ni utilizar de manera desleal como medio para conseguir la independencia. Tal y como han usado la autonomía otras regiones, con el régimen foral estarían quebradas. En el caso concreto de Cataluña, tendría muchísimos gastos que no podrían asumir. No tenemos tele publica, ni vivienda del presidente, ni estatuto del expresidente, ni oficinas en el exterior... No podemos tener gastos suntuarios. Con el Estado de las Autonomías nos hemos muerto de éxito pensado que esta sociedad daba para cualquier cosa, ahora toca bajar el listón.

Las encuestas dan tres escaños a UPN, ¿firmaría ese resultado?
Firmaría. Tenemos viento a favor, pero se podría penalizar a quien gobierna. Esperamos que la ciudadanía entienda las medidas que han sido un sacrificio.

¿El 15-M influirá en los comicios?
No mucho, pero tomamos nota: los políticos tenemos que ser mucho más transparentes.

¿Qué propuestas económicas tiene UPN para salir de la crisis?

Nosotros participamos en coalición con el PP, la base de nuestra oferta está cimentada en su programa electoral. Nosotros aportaremos la experiencia de gobierno en una comunidad que tiene unas buenas tasas de empleo, de calidad en la educación, un alto nivel de prestación de servicios, experiencia de muchos años de gestionar una administración de forma disciplinada, austera y ante una ciudadanía con un espíritu crítico.

¿Teme la dualidad de esta próxima legislatura, con una coalición junto al PP en el Congreso y otra con el PSOE en Navarra?
Desde el plano formal, el acuerdo con el PSN, excluía los planos municipal y nacional del acuerdo, que solo está circunscrito a la gestión en el gobierno de Navarra. Ellos querían autonomía para los ayuntamientos y nosotros para tener nuestra libertad en Madrid. Creo que la realidad nos va a superar y se va a imponer un mayor diálogo entre los grupos mayoritarios (PP y PSOE) porque la situación que vivimos exige acuerdos importantes. Eso nos ahorrará algunas contradicciones.

¿Confía en la política antiterrorista que llevará Rajoy?

La legislatura pasada eché de menos mayor contacto bajo radar del PP y del PSOE para sondear opinión y buscar complicidades en los temas de Estado, que sí que los hubo en la anterior legislatura. Al nuevo Gobierno le toca renovar puentes discretos, porque España necesita que los grandes partidos, más allá de la ideología, busquen políticas pragmáticas.

El alejamiento o acercamiento no es un capricho, tiene una función, que es debilitar a la bandaDentro de esas políticas podría estar el acercamiento de presos, ¿estaría de acuerdo?
El alejamiento o acercamiento no es un capricho, tiene una función, que es debilitar a la banda o que la banda no controle a sus presos, que estos puedan tener más libertad. Es un instrumento. Creo que lo que habrá que hacer es buscar que el instrumento sirva a esa misma finalidad. Lo que es negativo es acercar presos en una negociación con la banda. Otra cosa es que se consensúe como política antiterrorista.

Rajoy ha reiterado que no va a negociar…
Después de 50 años, siempre hemos tenido claro que no hay que pagar un precio político a quienes extorsionaban y chantajeaban esta sociedad, tampoco tenemos que pagar ningún precio porque lo dejen de hacer.

¿Teme el uso de Navarra como moneda de cambio?

Fue uno de los grandes errores de Zapatero: vincular el futuro de la banda a la negociación política. Fue una de las grandes equivocaciones. El día que después de hablar con ellos afirmó que la nación era un concepto discutido y discutible… ese día la banda se sintió recompensada por su actividad.

¿Cómo ve la situación una vez que la banda ha anunciado su cese de la violencia?
Me apunto a lo de Santo Tomás: si no lo veo no lo creo. El hecho de asesinar o no hacerlo sirve a un fin. Por tanto, cautela hasta que no comprobemos que están derrotados.

En Navarra se han vuelto a practicar abortos. ¿Qué ha cambiado para que los haya?
Nada, que un "médico" ha solicitado permiso para abrir una clínica privada y teniendo todos los permisos en regla ha abierto su establecimiento. En el servicio de salud público navarro no hay personal que quiera practicar abortos, las mujeres que deseaban abortar eran desviadas a otros centros de salud de provincias limítrofes. Supongo que habrá visto una línea de negocio. Todavía no he visto a nadie de la izquierda criticar la externalización privada de este servicio. A mí me gustaría que el ahorro que se produce en el coste del aborto se usara para programas de apoyo a la maternidad, a las madres y a las asociaciones pro vida.

¿Alguna propuesta concreta?
Yo propuse que hubiera un registro de lobbys, que toda empresa que quiera hablar con los políticos lo haga público. Que todo el mundo sepa qué hacemos y para qué. Creo que es un síntoma de madurez, que el ciudadano sepa más de nuestra actividad.

BIO. Pamplonés de 45 años, casado y con cuatro hijos. Licenciado en Derecho por la Universidad de Navarra, es abogado aunque no ejerce como tal. Antes que diputado ocupó un puesto de senador en la VII legislatura.