Solar de la antigua cárcel de Carabanchel
Solar de la antigua cárcel de Carabanchel. FRAVM

"Un enorme erial lleno de hierbajos". Así describe Pedro Casas, presidente de la asociación de vecinos de Carabanchel Alto, en lo que se ha convertido la antigua cárcel de Carabanchel. El solar que alojaba el inmueble, derribado hace tres años para, según el Ayuntamiento de Madrid y el Ministerio del Interior, levantar 650 viviendas y un hospital, permanece mudo, sin un solo ladrillo o pista sobre el comienzo de los trabajos.

"El proyecto se firmó, pero las obras no llegan y nadie explica por qué. Y eso pese al fuerte rechazo vecinal que ocasionó el derribo. Lo que queríamos era la conservación del espacio para reivindicar la memoria histórica de quienes fueron apresados durante la dictadura franquista en el lugar", continúa explicando Pedro Casas.

Este domingo, coincidiendo con el tercer aniversario de la demolición, los vecinos del barrio realizaron un acto homenaje para denunciar el abandono de la zona. El Ministerio del Interior y el Consistorio habían justificado su actuación por la insalubridad de la cárcel, que llevaba diez años abandonada. El aspecto que luce resulta desolador, con "pintadas, escombros y restos de botellón", tal y como explican los residentes del barrio.

Centro de Internamiento

Durante el acto, al que asistieron decenas de vecinos, se inauguró El Jardín de la Memoria (compuesto por una placa conmemorativa, plantas ornamentales y una maqueta de la antigua prisión), y expresos como el poeta Marcos Ana volvieron a exigir la construcción de un Centro de la Memoria en el antiguo pabellón del hospital penitenciario, lo único que queda hoy en pie de la vetusta construcción y que ahora se utiliza como Centro de Internamiento para Extranjeros, donde "de nuevo, se priva de libertad a inocentes que no han cometido delito alguno: los inmigrantes sin papeles", según un comunicado leído durante el acto.

Consulta aquí más noticias de Madrid.