Pistola en la sién
Una de las fotos de libro Sicarios Javier Arcenillas / PhotoEvidence Book Award

El fotoperiodista español Javier Arcenillas (1973) ha ganado más de un centenar de premios internacionales. Algunos, con polémica incluida por retocar un negativo. Él afirma que los galardones le importan poco y que sólo se presenta para obtener financiación que le permita desarrollar nuevos proyectos.

Ahora ya tiene otro que añadir a su currículo y esta vez se trata de un laurel de prestigio, el primer premio FotoEvidence Book Award. Arcenillas se lo ha llevado con Sicarios, un reportaje estremecedor sobre los matones a sueldo en Santiago de Guatemala que ya había estrenado en la última edición de PhotoEspaña.

El premio lleva aparejada la edición de un libro con la serie ganadora y una exposición de trabajos del vencedor y los cinco finalistas. La presentación del libro y la inauguración de la muestra se celebran este sábado en la prestigiosa VII Gallery de Nueva York.

Los amos de la calle

Sicarios -que también ganó este año elpremio SONY World Photography entre más de 56.000 proyectos fotográficos de todo el mundo- es la crónica del día a día en la truculenta vida y actividades de los sicarios de Santiago de Guatemala, una ciudad violenta en la que ellos son los amos de la calle. Se trata de un proyecto multidisciplinar documentado mediante fotografías, vídeo e instalación.

Arcenillas acompañó a los sicarios con su consentimiento, pero no sólo documentó sus actividades, sino que también recogió el punto de vista de policía y del entorno habitual de los sicarios, relatando su estilo de vida y las implicaciones y estragos que su trabajo provoca en el tejido social y humano de la ciudad.

Según el fotógrafo, los sicarios son asesinos pero al mismo tiempo son el resultado de una sociedad muy violenta y en cierto modo son víctimas de lo que representan. La mayoría de ellos provienen de segmentos muy pobres de la sociedad, no tienen la educación y el apoyo familiar es muy débil o inexistente.

Pueden cobrar entre 15 euros y decenas de miles por un asesinato por encargo Una de las profesiones más demandadas y respetadas por los jóvenes guatemaltecos es la de sicario. La edad media de los pistoleros a sueldo rara vez pasa de los 27 años. A pesar de que sus ingresos son variables (por un asesinato un sicario puede cobrar desde 15 euros hasta decenas de miles), el sicariato en Guatemala consigue reclutar a muchos jóvenes que son seducidos por la facilidad de ganar dinero rápido y la posibilidad de obtener respeto.

En el año 2009 se registraron cerca de 21.000 asesinatos cometidos por sicarios en Centro y Sudamérica.  Ajustes de cuentas, narcotráfico, inmigración o drogas están detrás de casi todos los casos.

Arcenillas, que se define como "humanista" antes que fotógrafo. En su página web expone los doce mandamientos que, según él, deben regir la actividad de un reportero.