Disturbios en una manifestación de coptos
Fuerzas de seguridad de Egipto desplegadas mientras los vehículos arden en llamas durante una protesta de cristianos coptos en El Cairo. Stringer / EFE

Las autoridades egipcias han decretado el toque de queda desde las 02.00 hora local (00.00 GMT) hasta las 07.00 (05.00 GMT) en el centro de El Cairo, informó la televisión egipcia, que agregó que el número de muertos por los disturbios entre coptos y militares asciende a 24 (al menos 19 de ellos civiles). Hay más de 200 heridos.

Todavía no está claro el origen de los disparos, ya que testigos coptos han acusado a "baltaguiya" (matones) de abrir fuego contra los manifestantes, mientras que los medios oficiales aseguran que fueron éstos quienes dispararon contra los militares. Decenas de heridos han sido trasladados a diferentes centros sanitarios de la ciudad, principalmente al Hospital Copto.

Civiles armados con palos y cuchillos se han dirigido hacia la plaza Tahrir y el edificio de la radiotelevisión, donde comenzaron los enfrentamientos entre el ejército y cristianos coptos, que se manifestaban por la quema de una iglesia en Edfu, en el sur del país.

Tanquetas y carros del ejército se han desplegado en la zona para tratar de contener los disturbios, los más graves que vive Egipto desde la revolución que acabó con el régimen de Hosni Mubarak, el pasado 11 de febrero. El efecto de los gases lacrimógenos utilizados por las fuerzas de seguridad podía sentirse en gran parte del centro de la capital egipcia, donde no han parado de sonar sirenas de ambulancias transportando a heridos.

En la cercana plaza Abdelmonem Riad, grupos de cristianos gritaban "con el espíritu y la sangre nos sacrificamos por la cruz", mientras que otros de musulmanes coreaban "Dios es grande", en un ambiente de gran tensión, informó la agencia oficial egipcia Mena. Mientras, decenas de personas han sido detenidas por su participación en los disturbios, según la televisión pública egipcia.

Comité de crisis

El primer ministro egipcio, Esam Sharaf, convocó tras los disturbios un comité ministerial de crisis para analizar las posibles repercusiones de lo sucedido. A la salida de la reunión Sharaf dijo que los disturbios forman parte de "un complot contra el país".

No nos rendiremos a estas conspiraciones maliciosas Sharaf ha atribuido a "conspiraciones maliciosas" los enfrentamientos entre cristianos coptos y fuerzas de seguridad. En un discurso transmitido por la televisión estatal, el 'premier' ha advertido de que existen "manos ocultas, tanto nacionales como extranjeras, que pretenden obstruir la voluntad de los egipcios de restablecer la democracia".

"No nos rendiremos a estas conspiraciones maliciosas. No aceptaremos una vuelta atrás", ha dicho Sharaf en alusión al régimen presidido por Hosni Mubarak, que fue derrocado el pasado mes de febrero por las revueltas populares.

Sus declaraciones enlazan con las realizadas anteriormente por el Gobierno, que a través de un comunicado ha advertido de que esta violencia está encaminada a empañar las elecciones legislativas que comenzarán el próximo 28 de octubre.