Antonio Díaz, alcalde de El Saucejo. (Ayuntamiento de El Saucejo)
Antonio Díaz, alcalde de El Saucejo. (Ayuntamiento de El Saucejo) Ayuntamiento de El Saucejo

Robos, tráfico de drogas, etc. el incremento de la inseguridad ciudadana ha puesto la pólvora en El Saucejo.

Una pelea puntual, ocurrida el pasado sábado durante la celebración de la Romería de San José Obrero, encendió la mecha.

Batalla campal 

Según la teniente de alcalde de la localidad, María José de la Torre, un grupo de chavales payos se encaró con unos gitanos quienes, supuestamente, habían dicho algo a una de sus chicas.

Apenas unos pocos minutos después, el número de calés se había multiplicado

Apenas unos pocos minutos después, el número de calés se había multiplicado, lo que acrecentó si cabe la dimensión de los incidentes hasta niveles de batalla campal.

Resultado final: tres jóvenes –dos de ellos hermanos-, y un chaval gitano, resultaron heridos leves con contusiones y traumatismos.

Ánimos encrespados

Sin embargo, lo peor estaba por venir.

Los pasos de la protesta se dirigieron al barrio de Majadahonda, donde viven las familias gitanas

Lo que hasta ese momento era una fiesta, se convirtió de repente en una turba colérica sedienta de venganza.

Los pasos de la protesta se dirigieron al barrio de Majadahonda, donde viven las familias gitanas, y comenzaron a destrozar las VPO.

Se da la circunstancia de que aunque todos los vecinos que cumplan los requisitos pueden optar a estas casas, los 4.000 habitantes de El Saucejo dan por supuesto que serán para la comunidad gitana, que representa el 5% del censo.

Cuartel de la Guardia Civil

No obstante, estos hechos no pueden entenderse como algo aislado.

La marcha exigía un cuartel de la Guardia Civil para acabar con la impunidad de la delincuencia

Una protesta espontánea y generalizada –participaron 800 vecinos- acaecida ayer por la tarde en las calles de la localidad, exigía un cuartel de la Guardia Civil para acabar con la impunidad de la delincuencia.

Aunque el alcalde –socialista- de El Saucejo, Antonio Díaz, pidió calma, la mecha volvió a prender al término de la protesta cuando, varios cientos de personas, se dirigieron de nuevo al barrio de Majadahonda para aprender fuego las VPO.

Sólo una pantalla de 200 agentes pudo volver a evitar el desastre.

    NOTICIAS RELACIONADAS