El grupo político de Izquierda Unida en la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ) ha advertido de que el posible ajuste de producción en la planta de General Motors de Figueruelas (Zaragoza), anunciado recientemente por el consejero delegado de Opel-Vauxhall, Karl-Friedrich Stracke, supondría un "impacto negativo sobre las empresas auxiliares".

El diputado provincial de IU por Zaragoza, José Ángel Miramón, ha recordado en un comunicado que "esta misma semana se ha hecho público un recorte de 3.000 vehículos, dejando la producción anual en 372.000, lejos de los 400.000 vehículos previstos a principios de año".

Así, Miramón ha destacado que "las medidas de flexibilidad pactadas por la dirección y los sindicatos (25 jornadas) podrían quedarse cortas, puesto que solo quedan 3 jornadas".

"Lo más grave está por llegar y, a nuestro juicio, recaerá en las industrias auxiliares, que no disponen de los acuerdos de flexibilidad que tiene Opel, por lo que sus trabajadores son los paganos de todo esto, bien fijando semanas sin producción, bien mediante expedientes de regulación de empleo, bien obligándoles a coger vacaciones, o bien por otras formulas mas drásticas como la retirada de turnos que conlleva extinciones de empleo", ha indicado.

El representante de IU en la DPZ ha recalcado que "a todo esto hay que sumar también las ventas de contratos de producción a otros países para sacar los máximos rendimientos financieros, realizadas sin ningún tipo de escrúpulos ni miramientos hacia los trabajadores en estos delicados momentos y sin valorar el apoyo institucional y económico dado por el Gobierno aragonés".

En cuanto a la empresas auxiliares (Bosal, Lear, Jhonson Controls y Proma, entre otras), Miramón ha advertido que "estas están en su mayoría nutridas por jóvenes de Zaragoza y de sus comarcas más cercanas, especialmente de la Ribera Alta del Ebro, por lo que el paro juvenil, de por sí muy alto, se podría ver incrementado de una manera muy negativa".

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