16, junio, 1956
Vivian Maier en uno de sus autorretratos Vivian Maier - Maloof Collection

La fotógrafa-niñera Vivian Maier sigue dando que hablar. El London Street Photography Festival está rindiendo homenaje a quien ya toda la crítica y aficionados consideran una de las mejores fotógrafas de fotos de calle de la segunda mitad del siglo XX. Están en marcha un documental y un libro sobre la vida de la mujer que se dedicó a ganarse el pan como niñera profesional, sin dejar de practicar su gran pasión: hacer fotos.

Vivian Maier murió en 2009. Había nacido en 1926. Durante esos 73 años dedicó 40 a fotografiar, con una mirada deslumbrante y un don de la oportunidad que sólo tienen los elegidos, la vida cotidiana en las calles de Nueva York, Chicago y otras ciudades.

Su obra (compuesta por nada menos que 100.000 negativos) permaneció oculta hasta 2007, cuando fue rescatada por casualidad por un coleccionista que compró algunos enseres en la subasta de los fondos de un guardamuebles de Chicago. Desde entonces el pasmo ha sido mundial.

Reflejos en espejos, escaparates, cuartos de baño...

Ahora han salido a la luz una colección de autorretratos de Maier. En el proceso de catalogación, mantenimiento y positivado de los negativos, los encargados, coordinados por el comprador de los fondos, John Maloof, se han percatado de que la fotógrafa amateur no sólo se decantaba por escenas callejeras y retratos de estilo cándido (no intrusivos, sin pose, espontáneos), sino que gustaba de autorretratarse en espejos, lunas de escaparates, cuartos de baño y sombras...

En la web oficial de Maier han publicado  cuarenta autorretratos. La mitad de ellos son inéditos, nunca habían sido positivados. En su mayoría son de la década de los años cincuenta. En 1951 la fotógrafa-niñera se había establecido en Nueva York, donde trabajó en una fábrica. Cinco años más tarde se trasladó a Chicago, donde residió hasta la muerte. Las fotos la muestran joven, despierta y armada siempre con su inserable cámara Rolleiflex de medio formato.

Renacimiento de la fotografía callejera

Mientras tanto, la muestra Vivian Maier: A Life Uncovered (Vivian Maier: Una vida al descubierto) está en cartel en Londres en el Street Photography Festival. Los organizadores destacan que a estas alturas del trabajo de catalogación del archivo personal de la fotógrafa, que ya ha sido revisado en un noventa por ciento, el trabajo de Maier ha impulsado "un renacimiento del interés por el arte de la fotografía callejera".

Hay más novedades sobre esta artista oculta y asombrosa. Maloof, que comenzó a gestionar y promocionar el archivo a través de un blog, está convirtiéndose en empresario gracias a la casualidad de su maravilloso hallazgo. Está produciendo el documental, Finding Vivian Maier, del que ya se ha distribuido un trailer, y ha coordinado el libro Vivian Maier: Street Photographer, con texto del crítico Geoff Dyer.

John Maloof, que trabaja como contable de Chicago y es aficionado a la fotografía, dió con los 100.000 negativos, 3.000 copias en papel, cámaras y otros enseres de Maier tras una subasta de muebles viejos y antigüedades depositados en un trastero y sacados a la venta por impago de las tasas de almacenamiento.

Maier murió en la pobreza y vivió
en la calle durante algunos meses
Intentó localizar a la fotógrafa, pero Maier murió antes de que Maloof  lo consiguise. Se sabe que nació en Nueva York, que era de ascendencia austro-húngara, que vivió una temporada en Europa pero regresó a los EE UU, que trabajó cuatro décadas cuidando niños y que murió en la pobreza. Incluso se ha afirmado que tuvo que acudir a la beneficencia y que durante unos meses vivió en la calle.