'Cherry Cheesecake II'
La artista Lee Price se autorretrata en este óleo comiendo tarta de queso y cereza Lee Price

Lee Price (Elmira-Nueva York, 1966) pasa mucho tiempo a solas con sus cuadros. Confiesa tolerar bien el aislamiento, "aunque pasar tanto tiempo en soledad te hace ser consciente de la necesidad del contacto humano", dice desde su estudio.

Las mujeres que dibuja -siempre autorretratos- en sus cuadros figurativos al óleo nunca tienen mas compañía que los pasteles, helados, snacks y demás caprichos hipercalóricos que engullen.

A primera vista puede parecer que disfrutan de la experiencia, pero el ansia de su comportamiento borra la alegría de comer chucherías: "Estudio cómo la compulsividad borra la serenidad que encontraríamos simplemente sentándonos en silencio".

"Antes no mostraban la cara. Ahora miran a los ojos".

Desde que empezó, Price ha observado un cambio en esta serie de mujeres glotonas: "Al principio las mujeres no mostraban la cara, tenían vergüenza de sus acciones. Cuanto más avanza la serie, mayor es el contacto visual que establecen con el espectador. Ya no sienten culpa por tener hambre. Con esto no me refiero sólo a la comida, sino al apetito en general".

20minutos.es habla con la artista Lee Price de sus mujeres voraces, más víctimas que amantes de los merengues, tortitas, bombones y bollos.

Queso gratinado, merengue de limón, donuts rellenos de gelatina... ¿Por qué estas mujeres comen caprichos?
Mis pinturas tratan la búsqueda de la comodidad de maneras que no resultan. Si quieres sentirte a gusto, ¿te decantas, por zanahorias o por helado?

¿Cómo describirías tu trabajo?
Intento mostrar cómo otorgamos a la comida cualidades que no tiene. Buscamos solaz en ella de una manera inadecuada. En mis primeros trabajos el tema de la compulsión es muy evidente. Ahora trato de transmitir un sentimiento de pérdida de control, una atmósfera frenética.

La comida está siendo usada más que disfrutada¿Quiénes son ellas?
Siempre son autorretratos. Son pinturas muy personales y por eso me uso como modelo, pero las mujeres podrían ser cualquiera.

¿Por qué eliges escenarios como bañeras y camas?
Son espacios privados e inusuales para encontrar a alguien comiendo. La privacidad enfatiza el secretismo del comportamiento compulsivo. La paz y la soledad del lugar se contraponen a la pérdida de control.

Tus pinturas tienen una perspectiva particular, siempre vistas desde arriba...
La vista de pájaro sugiere voyeurismo o que ellas se ven desde fuera, algo que los adictos a cualquier sustancia suelen experimentar: ser consciente de lo que uno hace, pero ser incapaz de parar.

¿Representas en algún momento el placer de comer?
Suele ser la interpretación que muchos dan a mis cuadros,  pero no sé si alguna vez he querido retratar ese placer. La comida está siendo usada más que disfrutada.

Después de mencionar tantos antojos, ¿Qué le gusta comer a Lee Price?
Soy vegana y me encanta cocinar cuando tengo tiempo. Me inclino por vegetales, alimentos integrales, guisos y sopas de alubias. Últimamente me he aficionado a los scones veganos, pero me estoy intentando desenganchar.