La selección española de balonmano superó este domingo con claridad a la de Rumanía (36-23) en el último partido de la fase de clasificatoria para el próximo Campeonato de Europa, que se disputará en Serbia el año que viene.

Los jugadores de Valero Rivera no tuvieron problemas para vencer a una selección rumana muy inferior y que apenas plantó cara a lo largo del partido. Los jugadores españoles basaron su triunfo en la defensa, que impidió a los visitantes conseguir lanzamientos cómodos. El encuentro era un trámite, pues España ya estaba clasificada tras vencer el jueves pasado a Lituania.

Desde el principio se dejó ver la diferencia entre ambos conjuntos. España se marchó en el marcador nada más comenzar con un Cristian Ugalde muy acertado y que marcó cuatro goles en apenas tres minutos, que sirvieron al combinado nacional para abrir brecha. El relevo de Ugalde lo tomó Iker Romero, que se aprovechó de la vigilancia que la defensa rumana hacía al extremo.

Rumanía lo intentaba, pero la defensa 5-1 española apenas les dejaba opciones. Solo los errores españoles en el centro de la defensa permitieron a los visitantes superar a José Manuel Sierra, titular en la portería española. Mediada la primera parte, Valero Rivera movió el banquillo y dio entrada, entre otros, a Ángel Montoro, una de la promesas del balonmano español, que mostró buenas maneras en el lanzamiento desde los 9 metros.

Al descanso, el marcador ya reflejaba una diferencia importante entre ambos equipos (18-11). Tras la reanudación, a los jugadores españoles les costó unos minutos meterse en el partido, lo que fue aprovechado por Rumanía para conseguir goles más o menos fáciles e inflar su tanteo (22-16).

A partir de ahí, la selección española se desperezó y metió una marcha más a su juego. El juego español mostró las señas de identidad que Valero Rivera quiere inculcar al equipo: defensa muy fuerte, intercepciones y rápidos contragolpes gracias a los extremos. 'Juanín' García, Víctor Tomás y García Parrondo eran los estiletes del conjunto nacional.

Por parte Rumana, solo Stan y Dragnea conseguían superar a Sierra, pero no conseguían apoyo del resto del equipo. En España, el pivote Raúl Baena y el lateral Antonio García mostraron buenas maneras y permitieron a los locales ampliar su ventaja hasta los más de los diez goles.

Los últimos minutos sirvieron para que la selección española siguiera ampliando la diferencia hasta el 36-23 final. De este modo, España termina finalmente en segunda posición del grupo, por detrás de Croacia.