'Colada' (Montreal)
La primera de las acciones de arte urbano en baches del proyecto My Potholes, en la calle Saint Urbain de Montreal Claudia Fica & Davide Luciano / mypotholes.com

Alguna estadística zonal da cuenta de la magnitud del problema: en el Reino Unido hay casi dos millones de baches. El socavón es una vergonzosa constante de la vida urbana. Obras a millares y baches a millones.

El coche de Cladia Ficca y Davide Luciano, un matrimonio de artistas de Toronto (Canadá), cayó una noche de 2009 en un bache "del tamaño del cráter de un meteorito". Tras el cabreo decidieron que no estaría mal "convertir los frustrates socavones de las calles en un escenario artístico y humorístico". Llamaron al proyecto My Potholes (Mis baches).

La idea inicial ("presentar la gravedad y ridiculez del problema de los baches en nuestra ciudad") ha ido tomando cuerpo y creciendo. Ya han intervenido como guerrilleros urbanos en 18 grandes socavones de Toronto, Montreal, Nueva York y Los Ángeles. "Nuestra siguiente parada será Miami y después nos vamos a Europa", anuncian.

Vestuario y escenografía

Intentan convertir estos ejemplos de la degradación de las vías públicas en escenarios de fantasia ("hacer de cada bache un lugar chic"). Imaginan una situación, casi siempre descabellada, buscan el bache perfecto para representarla ("nos hacemos preguntas básicas, del tipo de: ¿queremos un socavón urbano o uno industrial?"), preparan el vestuario y los elementos de decoración y escenografía y 'toman' el bache.

Hacemos las intervenciones sin permisos municipales Al principio participaban ellos mismos como actores, pero a medida que las cosas se han ido complicando necesitaron la ayuda de familiares y amigos.

"Uno de nosotros se dedica a hacer las fotos mientras el otro vigila el tráfico. Siempre hacemos las intervenciones sin permisos municipales, de manera que hay automóviles pasando. La acción dura un máximo de diez minutos. Si no hay demasiado ajetreo de tráfico nos tomamos nuestro tiempo y nos divertimos".

Las escenografías que Ficca y Luciano despliegan en sus baches son a menudo delirantes. El bache es representado como un recipiente del que un hombre come espaguetis con albóndigas, una piscina a la que está a punto de lanzarse un nadador, un lavadero para un ama de casa suburbana, una cubitera de hielo para enfriar el champán de una fiesta, un paseo de la fama donde se dejan las huellas de las manos...

Los artistas no son pretenciosos. "Es muy frustrante no poder cambiar algunas cosas (como los baches, por ejemplo), pero pretendemos demostrar que seguimos teniendo el poder de cambiar la perspectiva con la que contemplamos los problemas. Los baches son algo negativo, un sinsentido que nos hace perder a todos tiempo y dinero. Nos proponemos transformarlos con nuestra imaginación y provocar una sonrisa, nada más".

El proyecto My Potholes, que ya ha sido exhibido en galerías de Canadá y los EE UU, será presentado en la Galería d'Avignon de Montreal.