Merkel
La canciller Merkel, durante la rueda de prensa de este jueves. EFE

La canciller alemana, Angela Merkel, defendió este jueves la gestión de la crisis provocada por la bacteria E.coli, que hasta ahora se ha cobrado 29 muertos en Alemania, y afirmó que la coordinación entre el gobierno federal y los länder ha funcionado correctamente.

"Ha habido una buena coordinación entre las autoridades competentes. Lo importante ahora es dar con el origen de la infección y eso es muy complejo", afirmó la jefa del gobierno al término de una reunión con los líderes de los estados federados.

Merkel, quien hasta ahora no se había pronunciado al respecto más que a través de su portavoz, respondió así a una pregunta alusiva a las críticas suscitadas tanto en Alemania como a escala europea a los supuestos fallos de coordinación ante esa crisis sanitaria. La canciller afirmó no tener la menor duda acerca de la corrección de las medidas adoptadas y añadió que se trabaja a pleno rendimiento para atajar la situación.

El número de muertos en Alemania a consecuencia de la infección subió este jueves a 29
El número de muertos en Alemania a consecuencia de la infección subió este jueves a 29, tras producirse tres fallecimientos en las últimas horas, dos de ellos en Baja Sajonia (norte) y otro en Hesse (centro-oeste), a los que hay que sumar la víctima registrada en Suecia.

Según el Instituto Robert Koch, que centraliza las investigaciones relacionadas con patologías infecciosas, hasta ahora el cómputo de ingresos en los que se confirmó la enfermedad es de 2.800, de los cuales 722 desarrollaron el peligroso síndrome urémico hemolítico (SUH).

La mayoría de las víctimas mortales se registró en Hamburgo, la ciudad-estado alemana donde se desató la infección, mientras que en Baja Sajonia hasta ahora se han producido diez fallecimientos y en Hesse se dio el primer caso, en un hombre de 57 años.

Sin pistas todavía


El Instituto Robert Koch sigue la pista de la peligrosa bacteria desde el primero de mayo, cuando se detectó el primer caso, al que siguieron, entre el 20 y el 25 de ese mes, centenares más. Desde el 25 de mayo, las autoridades alemanas mantienen la recomendación de no consumir pepinos, ensaladas ni tomates crudos, a lo que se sumó el pasado fin de semana la advertencia contra las semillas germinadas.

Hasta ahora, y pese a los numerosos hospitales y laboratorios que investigan el posible foco, no se ha logrado establecer cuál es el origen de la infección, lo que ha provocado daños multimillonarios en el sector agrícola de media Europa.