Música indie para las nuevas generaciones
Música indie para niños. Clara Luna

Algo está pasando en lo que se refiere al ocio pensado para el público infantil. Los niños y niñas que veían La bola de cristal y después fliparon con Nirvana se han convertido en una nueva generación de padres y madres que quiere hacer partícipes a los más pequeños de aquello que los apasiona, sumergirlos en los placeres de la música como gran puerta de acceso al arte. Por ello, la oferta cultural alternativa es cada día más amplia y se ocupa de un público cada vez más exigente, que sabe lo que quiere y que necesita compaginar sus inquietudes culturales con las de sus retoños y, de paso, quizá con ello evitar una nueva generación eclipsada por efímeras estrellas de cartón piedra. Además, ¿qué hay mejor que poder compartir lo que te gusta con tus propios hijos?

En diversas ciudades, están surgiendo distintos espacios comerciales que han decidido incorporar actuaciones en directo de artistas que ofrecen una propuesta cercana al público infantil. Es el caso de las tiendas madrileñas Glück (www.gluck.es, dedicada a la moda infantil) y El Argonauta (www.elargonauta.com, librería especializada en literatura musical), donde regularmente ofrecen conciertos gratuitos matinales para el público más joven a cargo de bandas del underground de la capital. Según María Blanco, responsable de Glück, «la gracia de nuestros conciertos es que no son de música para niños, sino grupos normales que suelen tocar para adultos y que pertenecen a una escena indie. Ya han pasado por aquí Mittens, Wild Honey, Kana Kapila, Montañas, Sacramento, Prisma en Llamas, The Ezra Beats, The Secret Society...».

Guarderías en versión musical para los festivales de verano
Esta nueva sensibilidad hacia los más pequeños no ha pasado desapercibida para otras corporaciones con mayor infraestructura, como el festival de electrónica Sónar de Barcelona: el 19 de junio celebra la tercera edición de SonarKids (www.sonarkids.es), «música y experiencias creativas para niños y padres», que contará con actuaciones de artistas como Buraka Som Sistema o Gilles Peterson, sesiones de DJ, talleres, exposiciones... Y Primavera Sound, quienes han dejado su programación infantil —con conciertos a cargo de Manos de Topo o Anímic, entre otros— en manos de unos expertos en la materia, Minimúsica (www.sones.es/minimusica).

Este interesantísimo proyecto, creado por la discográfica catalana Sones, se dedica a acercar la música a los pequeños a través de ciclos de conciertos como los organizados para el mencionado festival; pero también ha pasado por el Espai Cultural Caja Madrid de Barcelona, los centros CAMON o La Casa Encendida (donde, al margen de esto, casi todos los fines de semana celebran conciertos para niños) de Madrid, dentro de la programación de Festimad. Minimúsica continúa el resto del año en distintas ciudades del país con un éxito cada vez mayor y con la edición de discos, hasta la fecha dos volúmenes dedicados a Els aliments (2010) y Los transportes (2011) con canciones a cargo de Mujeres, Za! o El Petit de Cal Eril, y en inglés, catalán y español.

Pero también existen otras ofertas discográficas a tener en cuenta, de entre las que destaca la serie Supernanas (www.supernanas2.org), un proyecto global y solidario que trata de proteger a la infancia a través de nanas originales y modernas, y que también va ya por su segunda entrega, Supernanas 2.0, con colaboraciones de The New Raemon, Iván Ferreiro, Mishima o Mala Rodríguez, entre otros. También es muy recomendable Casi, un musical (Siesta, 2011), disco-libro obra de Blanca Lacasa (Plastic D’Amour) y Alberto Matesanz (Mate), con ilustraciones de Puño y colaboraciones de Aroah, Loquillo, Malcolm Scarpa o Jabier Muguruza. Se estrenó en El Argonauta y va a representarse todos los sábados y domingos de junio en la Casa de Vacas de El Retiro (Madrid).

Para los niños, estas experiencias representan una excelente oportunidad de adentrarse en el maravilloso mundo de la música y la cultura, pero para los artistas participantes supone una perfecta ocasión de acercarse a un público diferente y afrontar su propuesta de forma muy distinta a la habitual. Hugo Sierra, miembro de Margarita y Prisma en Llamas, confiesa que es «partidario de cuidar el sonido pero no las canciones. Cada vez que alguien se asusta con esto y empieza a cambiarlo todo me imagino a un niño escuchando y pensando que no hace falta que le trates como a un tonto. Si cuando yo era pequeño hubiese tenido la oportunidad de ver a Kaka Deluxe, Ciudad Jardín, Mecano o cualquier grupo de la época tocando en una habitación para mí, seguro que todo hubiese sido diferente a la hora de enfrentarme a la música». En definitiva, la música es un lenguaje universal que no entiende de idioma, sexo, condición social y, por supuesto, edad, de modo que busquen la oferta más cercana a sus casas y compártanla con sus hijos y sobrinos. Ustedes lo van a disfrutar y ellos, seguro, se lo agradecerán.