Pepino
Vista del municipio toledano de Pepino. Diputación de Toledo

En un lugar de Toledo, de cuyo nombre pocos habían oído hablar, existe una localidad de la que muchos se van a acordar. Se trata del municipio de Pepino. Y es que a raíz de la ya popularmente conocida como 'crisis del pepino' parece que todo lo relacionado con esta hortaliza produce alergia a más de uno, sobre todo si se dedica a la política en España o Alemania.

Sin embargo, en el pueblo de Pepino (unos 3.000 habitantes) la polémica por el brote infeccioso está pasando de largo entre los vecinos. Aquí ni son profusos consumidores de la tan traída y llevada hortaliza, ni se dedican a su cultivo masivo; tan solo brota en los pequeños huertos familiares, pero más para el autoconsumo que para la exportación a países de centroeuropa.

¿Crisis del pepino? Lo que nos afecta es la otra crisisSu actual alcalde en funciones, Vicente Casitas, explica a 20minutos.es que nada tiene que ver su localidad con el cultivo la verde hortaliza. Sus habitantes más bien son gentes dedicadas "a la ganadería, sobre todo vacuna y bovina". Si algo le sacan a la tierra los lugareños -pepineros para más señas- es trigo, avena y cebada, pero en menor medida.

Los comerciantes de pueblo, que también los hay, tienen claro que la crisis del pepino que ha hecho revolver la diplomacia de la Unión Europea ha pasado casi de largo por sus negocios. Gerardo Resino, uno de los responsables del supermercado Los Arquillos, confiesa que a pesar de la normalidad sí ha habido unos cuantos clientes no del todo confiados. Pero el problema no ha ido a mayores: "He tirado algunas cajas de pepinos a los cochinos, porque no he conseguido venderlas", asegura.

Si en Pepino temen alguna crisis no es la provocada por la hortaliza, sino por la que afecta a la mayoría del común de los mortales. "¿Crisis del pepino? La que nos afecta es la otra crisis", afirma Alfredo Méndez, camarero de El Mesón del Jamón. La crisis económica, que también se sufre en Pepino, es la que ha provocado ya el cierre de numerosos negocios en los polígonos industriales de Buenavista y Valdefuentes.

¿Por qué Pepino?

La explicación del nombre de esta localidad se remonta al siglo XVI, cuando allí vivía un labrador llamado Alonso Pepino. Los habitantes empezaron a utilizar la expresión "voy a las tierras de Pepino" y terminó llamándose así y relegando su anterior nombre, el de "Aldea Nueva de Talavera".

En los últimos años Pepino ha experimentado un gran crecimiento demográfico. Uno de los motivos de este desarrollo se debe a su localización, lindando con el municipio de Talavera de la Reina, lo que la convierte en una ciudad dormitorio para muchos trabajadores.

A pesar de la despreocupación con la que los habitantes del pueblo viven la crisis del pepino, todos verían con buenos ojos que la polémica de estos últimos días sirviera para dar a conocer su pueblo y fomentar el turismo. Todo sea por el Pepino, por el pueblo de Pepino, claro.