'Bakersfield, California, 1983'
Foto de Elliott Erwitt © Elliott Erwitt/Magnum Photos

"Un téstigo de la historia y un fabricante de sueños con la cámara". El International Centre of Photography (ICP, Centro Internacional de Fotografía) resume con ajustada perfección la forma de hacer de Elliot Erwitt (París, 1928), uno de los fotógrafos básicos del siglo XX.

En su sede de Nueva York ICP dedica al maestro la exposición Elliott Erwitt: Personal Best, una antología de un centenar de fotos elegidas por el homenajeado como las mejores de su dilatada carrera de seis décadas.

Versátil y sagaz, Erwitt ha firmado fotos como reportero gráfico que han pasado a formar parte del imaginario colectivo de la humanidad: el bebedero de agua segregado en el sur de los EE UU, Jacqueline Kennedy en el entierro de J.F.K., Nixon y Khrushchev enfrentándose...

También ha retratado a personalidades históricas para ilustrar piezas periodísticas en revistas como Collier's, Look, Life y Holiday: Grace Kelly, Alfred Hitchcock, Jack Kerouac, Marilyn Monroe, Marlene Dietrich, Che Guevara...

Quizá, sin embargo, sus obras más conocidas sean aquellas en las que moduló su visión humorística de la vida cotidiana: le encantan los perros y la singular relación visual que establecen con sus dueños.

Sus fotos siempre obligan al espectador a mirar dos veces El comisario del IPC, Brian Wallis, destaca la "trepidante visión irónica de la vida cotidiana" de Erwitt. "Sus fotos siempre obligan al espectador a mirar dos veces, pero hay una elegancia y precisión que las hacen únicas".

De padres emigrantes rusos, Erwitt nació en Francia, vivió hasta los 10 años en Italia y se trasladó con la familia a los EE UU. Este carácter nómada lo ha mantenido durante toda su vida. Aunque con base de operaciones en Nueva York, ha viajado haciendo fotos por los cinco continentes.

En 1953 fue invitado por Robert Capa a entrar en la Agencia Magnum, de la que fue elegido presidente en tres ocasiones a partir de 1968 y a la que todavía pertenece como socio activo.

Estar implicado con la comedia del ser humano Erwitt nunca le ha concido demasiada importancia a su prodigioso ojo como fotógrafo. "Se trata de reaccionar, afortunadamente sin ideas preconcebidas, ante lo que ves. Puedes encontrar fotos en cualquier lugar. Es sólo cuestión de ser consciente de ellas y organizarlas. Simplemente tienes que darte cuenta de lo que te rodea y estar implicado con la humanidad y la comedia del ser humano".

La exposición Elliott Erwitt: Personal Best también exhibe algunos de los documentales que Erwitt ha firmado como realizador, cámara o foto fija.