El Centro Cultural Miguel Delibes de Valladolid se vestirá de gala este lunes, 18 de abril, para albergar la entrega de los Premios Castilla y León 2010, acto institucional de celebración del Día de la Comunidad, el 23 de abril, y que este año se ha adelantado debido a la coincidencia de fechas con la Semana Santa.

Los premios se entregan en ocho categorías: Letras, Artes, Investigación Científica y Técnica, Restauración y Conservación del Patrimonio, Deporte, Valores Humanos, Protección del Medio Ambiente y Ciencias sociales y Humanidades.

El acto, que comenzará a las 19.00 horas, alcanzará su punto álgido con la entrega, por parte del presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, de los ocho galardones, que en esta edición recayeron en el catedrático de Derecho Mercantil de la Universidad de Valladolid Justino Duque en la categoría de Ciencias Sociales; en el pintor zamorano Enrique Seco en la disciplina de Artes; al sacerdote José María Martín Patino en Valores Humanos y al escritor leonés Andrés Trapiello en Letras.

A estos galardonados se suman el director del Departamento de Física Condensada de la Universidad de Valladolid José Antonio de Saja Sáez en la modalidad de Investigación; el ex atleta palentino Isaac Viciosa al Deporte; a Eloísa García de Wattenberg en Patrimonio y al coche eléctrico de Renault en la categoría de Medio Ambiente, premio que será recogido por el presidente director general de Renault España, Jean Pierre Laurent.

Los distintos jurados, reunidos en las últimas semanas para el fallo de los premios correspondientes a 2010, valoraron, en el caso del vallisoletano Justino Duque, su trayectoria humanista "al servicio del Derecho y de la docencia", su aportación a la Ciencia Jurídica, "su magisterio en el área del Derecho Mercantil vinculado a las Universidades de Castilla y León" y la creación de "una destacada escuela" y, en el del zamorano Enrique Seco, su formación autodidacta, la presencia de sus obras en "importantes colecciones institucionales y particulares" tanto de España como del extranjero y la conjugación de su labor pictórica con la afición a la poesía.

En el caso del sacerdote jesuita salmantino Martín Patino, el jurado otorgó el premio en reconocimiento a su "dilatada trayectoria" a favor del fomento del diálogo y la tolerancia, "su contribución y entrega en el desarrollo de los valores democráticos" y su compromiso en el necesario entendimiento entre los sectores sociales, además de su "destacado papel" en la promoción socioeconómica del medio rural regional y, del leonés Andrés Trapiello, la confluencia, en su obra, de todos los géneros literarios y la "armonización entre el rescate de escritores olvidados y la admiración y cultivo de las tendencias literarias más modernas".

Más méritos

José Antonio de Saja Sáez recibirá su galardón por la "excepcionalidad de su trayectoria universitaria" y su "relevante trabajo" en el mundo de la ciencia, la innovación y la transferencia de tecnología, recogidos en numerosas publicaciones científicas "de indudable repercusión nacional e internacional" y la captación "de significativos recursos económicos para el sistema de ciencia y tecnología" mientras que Isaac Viciosa lo hará por sus "éxitos deportivos", entre los que el jurado destacó sus títulos de campeón de Europa de 5.000 metros, subcampeón de 1.500 metros y recordman de Europa en 3.000 metros así como por "representar los valores humanos y de limpieza en el deporte".

El jurado que acordó conceder el premio a Eloísa García de Wattenberg lo hizo en base a sus "cualidades personales y profesionales", al hecho de "atesorar" una trayectoria que para Castilla y León "siempre será una referencia" por su dedicación a conseguir que los museos "sean vistos como obra al servicio de la sociedad" y por haber "hecho realidad" la "modernización y actualización" de los montajes expositivos y por su "contribución vitalicia" a la protección y conservación del patrimonio de la Comunidad mientras que el Coche Eléctrico de Renault es reconocido por hacer posible "que la Comunidad sea la primera en fabricar vehículos dotados de una tecnología que protege el medio ambiente".

A este argumento sumó, el jurado, el hecho de que el coche eléctrico va a permitir desarrollar actividades industriales "que mantienen miles de empleos" e "introducir sustanciales cambios en la conciencia social respecto del uso de la energía y el tráfico en las grandes ciudades".

De esta manera, Castilla y León se coloca gracias a este programa en "vanguardia" de la automoción, sector vital para su economía, y "da un paso decisivo" en el respeto al medio ambiente y en la reducción de emisiones de gases contaminantes.

Estos premios, dotados con 18.500 euros para cada una de las modalidades, se crearon en 1984 con el objetivo de reconocer la labor de aquellas personas, equipos e instituciones que contribuyan a la exaltación de los valores de la Comunidad o que, realizada por sus ciudadanos, suponga una aportación destacada al saber universal.

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