La violencia de género en cualquiera de sus formas es "un problema emergente", ya que el número de casos detectados en el año 2010 duplica los atendidos el año anterior. Es una de las conclusiones obtenidas por la Fundación ANAR de ayuda a niños y adolescentes, que revela además que tres de cada diez de los casos atendidos el pasado año fueron por situaciones de violencia contra menores, el principal motivo de consulta por quinto año consecutivo y cuya prevalencia se mantiene estable en torno al 30% de los casos.


El pasado año, ANAR recibió un total de 162.671 llamadas de niños y adolescentes El Informe Anual 2010 sobre la situación de la infancia y la adolescencia en España recoge la información obtenida en el teléfono de ayuda a niños y adolescentes y el del adulto y la familia ofrecidos por la fundación, un servicio gratuito, confidencial y anónimo que funciona 24 horas todos los días de la semana y que es atendido siempre por psicólogos, abogados y trabajadores sociales.

El pasado año, ANAR recibió un total de 162.671 llamadas de niños y adolescentes procedentes de toda España, lo que supone un 72% más que en 2009. En el mes de febrero, este servicio superó los dos millones de llamadas desde su puesta en funcionamiento en 1994.

En el 80% de los casos, los niños que llaman confiesan que su problema no se lo han contado a nadie, según ha explicado el director de Programas de la Fundación, Benjamín Ballesteros. Llama la atención la soledad y el aislamiento que muchos niños y adolescentes demuestran al hablar con los psicólogos que atienden el teléfono. El 23,48% de los casos presentan un elevado estado de ansiedad y durante el pasado año se recibieron 104 llamadas con planteamientos suicidas.

Desigualdades de género

El director del teléfono ANAR, Luis Estebaranz, ha puesto de relieve que las desigualdades por razón de género siguen vigentes en niños y adolescentes, tanto en sus relaciones personales, como en sus relaciones afectivas y la forma que tienen de afrontar los problemas. Así, la violencia de género es "un problema emergente", ya que el número de casos en 2010 duplica los atendidos el año anterior.

Un 85% de las llamadas fueron por violencia de género en el entorno familiar (normalmente dirigida hacia la madre) y un 15% contra la propia adolescente, aunque ellas mismas no identifican su problema como tal, ya que en muchos casos piensan que la actitud de su novio, pareja o expareja tiene que ver con el amor que sienten hacia ellas. A los chicos les cuesta más pedir ayuda, lo que los responsables de ANAR achacan a que la sociedad aún es machista.

Del total de llamadas recibidas, un 97% las hicieron niños y adolescentes y un 3% adultos Estebaranz ha puesto de relieve que casi la mitad de las situaciones de violencia (48,7%) se producen diariamente y en un 44,6% de los casos se suceden desde hace más de un año. En el 24,2% de los casos de violencia detectados el agresor es identificado como la madre; el padre en el 19,1% y ambos progenitores en un 8%. No obstante, el responsable del teléfono ha eludido sacar una conclusión respecto a la figura materna como agresora y ha explicado el dato en el hecho de que un 40% de los niños y adolescentes que llaman viven en familias monoparentales (el 34,4% con la madre).

El segundo motivo de consulta se debe a la dificultad de relación tanto con la familia como con los amigos y el tercero es sobre temas de sexualidad (orientación sexual, inicio de las relaciones o prevención de situaciones de riesgo). Del total de llamadas recibidas, un 97% las hicieron niños y adolescentes y un 3% adultos.