La pega es que son más caros que los convencionales al combinar un motor de combustión con otro eléctrico. Por eso, la Consejería de Innovación está dispuesta a subvencionar con hasta 3.000 euros la compra de este tipo vehículos que reducen la emisión de gases. Con esta ayuda pretende incentivar, entre otros, a los taxistas. Se calcula que si una cuarta parte de los 11.000 taxis que hay en la región fueran híbridos, dejarían de contaminar la atmósfera 4.000 toneladas de CO2 y se consumiría un millón de litros de combustible menos al año. Incluso una familia que gasta 900 euros anuales en carburante se ahorraría de media 370, ya que con el motor eléctrico se recupera parte de la energía que cuesta ponerlo en marcha.

Para acceder a la ayuda, el coche no se puede haber comprado antes de pedir la ayuda. Más info.: www.juntadeandalucia.es/innovacioncienciayempresa/sinergia.