Es la sanción policial a un joven de 18 años y vecino de Caspe que ayer pasó a disposición judicial. La infracción se produjo el pasado 7 de marzo. La Guardia Civil lo interceptó al volante de un turismo marca Mercedes (al parecer, propiedad de su padre) en la A-131, a la altura de Sariñena, mientras circulaba a 200 km/h, cuando, por su condición de conductor novel, sólo podía ir a 80. La infracción, además, se produjo en un tramo que tiene unos 5,90 metros de ancho, sin arcén y sin carriles señalizados. Se da la circunstancia de que el padre del infractor sufre graves secuelas de un accidente de coche que sufrió hace años. El pasado domingo, un joven de Parla (Madrid) de 18 años y también conductor novel fue detenido en Ciudad Real por circular a 213 km/h.