En las últimas horas Holanda vive momentos propios del cine. Y no se trata de algún evento glamuroso, ni mucho menos de buenas noticias. Un extraordinario temporal de viento y lluvias azota el país y deja imágenes de catástrofe bíblica a su paso. Y, lo peor, al menos diez víctimas mortales.

Los habitantes graban esos instantes desde sus casas o su lugar de trabajo. ¿El resultado? Gente a la que se la lleva el viento mientras camina, contenedores voladores suponiendo un peligro en las carreteras y techos sobrevolando los vecindarios.

Los vientos han alcanzado los 143 kilómetros por hora, por lo que se ha activado el código rojo en el país. La prensa local informa de que se trata de la tormenta más intensa desde 1990 y vídeos como este, publicado en Facebook, no dejan lugar a dudas.