El norte de Europa sufre desde este jueves uno de los temporales de lluvia y viento más intensos de los últimos años, que, por el momento, y según medios oficiales de varios países, habría dejado al menos diez víctimas mortales en Holanda, Bélgica y Alemania.

Al menos seis personas fallecieron en Alemania y varias decenas resultaron heridas por la caída de árboles y ramas derribados por los vientos del temporal Friederike, que recorrió el país a lo largo del día y obligó a paralizar todo el tráfico ferroviario de larga distancia por seguridad.

El Servicio Alemán de Meteorología (DWD) certificó que la fuerza de Friederike supero a la del temporal Kyrill, que hace once años causó cerca de cuarenta muertos en Europa, al registrarse rachas de viento de hasta 203 kilómetros por hora.

La primera víctima mortal en Alemania se registró en la ciudad de Emmerich, casi fronteriza con Holanda, donde un hombre de 59 años fue golpeado por un árbol derribado por el viento en su jardín.

En el mismo "Land" de Renania del Norte Westfalia (oeste) murieron un camionero de 68 años y un miembro de los servicios de protección civil, mientras que en Turingia (este) perdió la vida un bombero al caerle un árbol, que dejó herido grave a un compañero.

En Brandeburgo (este), un transportista falleció al estrellarse su camión, así como una conductora, en otro punto de este estado federado, en ambos casos en accidentes derivados del temporal.

Tres víctimas mortales se registraron también en Holanda, donde el temporal azotó con fuerza a todo el país, pero en especial a las zonas costeras del mar del Norte. En el país se han registrado, además, seis heridos de diversa consideración, además del corte de algunas carreteras y la cancelación de trenes y de vuelos.

El temporal ha obligado a cancelar vuelos y tráfico ferroviarioEn uno de los accidentes, a un hombre de 62 años que salió de su camión para quitar una rama de la carretera le cayó otra encima que lo mató en el acto, en la localidad de Wesenberg, al norte de Holanda, según informó la Policía Local de la región de en su cuenta oficial de Twitter.

Otro de los fallecidos fue otro hombre que se encontraba dentro de su vehículo cuando le cayó encima un árbol, en la región de Enschede, al Este del país.

Bélgica, por su parte, sumó la décima víctima del día, consecuencia del temporal David, con vientos de hasta 100 kilómetros por hora a su paso por el norte del país, lo que obligó a diversas cancelaciones en el transporte ferroviario y las líneas de autobús y tranvía, aunque no afectó al tráfico aéreo, informaron las autoridades.

La fallecida es una conductora que perdió la vida cuando un árbol aplastó el vehículo en el que viajaba.

Paralizado el tráfico ferroviario

El temporal entró en Alemania por el oeste procedente de Holanda, con ráfagas de alrededor de 130 kilómetros por hora, y causó los primeros problemas graves en la estado de Renania del Norte-Westfalia, donde la compañía ferroviaria Deutsche Bahn (DB) suspendió la circulación de los trenes ya por la mañana.

A lo largo de la jornada las interrupciones se extendieron a los estados de Schleswig-Holstein, Hamburgo, Bremen y Baja Sajonia y a parte de Renania del Norte-Palatinado y, pasadas las 15.30 hora local (14.30 GMT), DB anunció la cancelación de todos los servicios de media y larga distancia, dejando a miles de pasajeros varados.

Un portavoz de la compañía justificó esa medida con el argumento de que no tiene sentido dejar partir un ferrocarril que tal vez deba detenerse a medio camino, ya que el transtorno es aún mayor para los pasajeros que si se hubieran quedado en la estación.

En aeropuertos como los de Bonn-Colonia o Düsseldorf hubo también retrasos y cancelaciones de vuelos por motivos de seguridad.

Autoridades locales y regionales decidieron cerrar varios puentes y tramos de autopistas por motivos de seguridad, al volcar algunos camiones por los vientos huracanados y derribar el aire árboles y señalización viaria sobre la calzada.

El Servicio Alemán de Meteorología había alertado con antelación de vientos huracanados, nieve y hielo en la trayectoria de Friederike, que avanzó a lo largo del día por el centro del país hacía el este, en dirección a Polonia.

En Renania del Norte-Westfalia muchos colegios permanecieron cerrados y la gran plaza ante la catedral de Colonia fue clausurada a los viandantes, ante el riesgo de desprendimientos por el viento.

En estados como el de Turingia, en el centro del país, la policía aconsejó en la red social Twitter a los vecinos permanecer en casa, ante la sucesión de accidentes provocados por los vientos, y numeras ciudades cerraron sus parques y zoos.