Tatuaje en la frente
Tomek haciendo el signo de la paz mientras le tatúan. FACEBOOK

La noticia la iniciaron medios del Reino Unido y pronto se hicieron eco muchos otros: en una fiesta en la que participaban unas treinta personas, varios británicos habría pagado 90 libras, algo más de 100 euros, a un indigente a cambio de que se tatuara el nombre de uno de ellos en la frente. Su nombre y algo más 'James Blake. North Shields N28'.

El 'sin techo', un joven de origen polaco conocido por el nombre de Tomek, habría aceptado, aunque el tatuador no terminó el trabajo porque le dolía demasiado. También el salón de tatuajes que inicialmente subió las imágenes a su Facebook se echó para atrás, eliminándolas ante las críticas por su poca profesionalidad, bastantes procedentes de compañeros de gremio. 

Dicha información fue luego matizada por por el Daily Mail y por el Evening Chronicle, tras escuchar al mismo James Blake. El organizador de la fiesta y propietario del nombre que figura en la frente de Tomek asegura que estaba tan borracho que ya se había retirado cuando se organizó el lío del tatuaje.

También ha explicado que Tomek no es un indigente, que vive con un amigo suyo, tiene trabajo (y por lo visto ahora teme perderlo) y que no se le pagó ningún dinero. 

Esa versión convertiría lo que inicialmente parecía el abuso a una persona en situación vulnerable a una juerga que se le fue a varios británicos de las manos al calor de las noches de julio en Benidorm.

En el Daily Mail, el medio que destapó la noticia que luego actualizó con el desmentido del novio,  están pidiendo desde sus informaciones que los protagonistas de la historia o  aquellos que estuvieran en la fiesta se pongan en contacto con ellos para aclarar mejor lo sucedido.