¿Alguna vez te has preguntado por qué al volver de las vacaciones tenemos menos ganas de sexo? Las relaciones sexuales están muy unidas a las emociones y estados de ánimo de la persona. Después del verano es común oír hablar de la depresión postvacacional.

La vuelta a la rutina hace que nuestro cerebro comience a pensar en los once meses laborables que aún nos quedan por delante, creando situaciones de estrés que influyen de forma negativa en el sexo.

Uno de los factores más frecuentes de la astenia es la pérdida de la energía. El verano nos saca todo el jugo. Dedicamos la mayor parte del tiempo al ocio y muchas veces volvemos más cansados que antes de irnos de vacaciones. Invertimos muchas horas en ligar y tener relaciones sexuales por lo que el retorno a la realidad no solo cambia biorritmos, sino que también tenemos la energía y los ánimos por el suelo.

Daños colaterales

La astenia sexual pueden sufrirla hombres y mujeres por igual. Para la persona que soporta la falta de libido el sexo es una carga. En las chicas la depresión provoca la disminución de las endorfinas (hormona del placer) cortando de raíz cualquier síntoma de deseo sexual. En los hombres puede acarrear impotencia o falta de erección en los casos más extremos.

Soluciones prácticas

Cuando hablamos de astenia sexual postvacacional lo normal es que el tiempo lo cure, pero cuando el problema persiste es necesaria la actuación de un sexólogo que ayude a conocer la base del problema y desbloquear la mente para volver a disfrutar del sexo. Si se prolongara en el tiempo lo recomendable sería acudir al ginecólogo o urólogo para descartar un posible problema de tipo orgánico.

Existen algunos productos en el mercado que son capaces de solventar este problema. No se trata de medicamentos, sino de complementos vitamínicos basados en la taurina o la maca que disminuyen el estrés y el cansancio, ya que tienen un gran poder vigorizante.