PREGUNTA. Mi chico siempre ha sido fogoso en la cama y desde el principio nunca le ha costado tener una erección conmigo. Desde hace un par de meses sin embargo, le ocurre totalmente lo contrario. ¿Será que ya no le gusto?

Puede ya que ya no le gustes, puede que tan solo tenga problemas o puede que le ocurran las dos cosas. El sexo es uno de los elementos básicos que denotan salud física y mental en la pareja. En ocasiones y debido al estrés, cansancio, falta de sueño o enfermedad las ganas de echar un polvo se ven mermadas y aparece la desidia sexual.

En otros casos y a pesar de que la pareja quiera tener relaciones, los problemas anteriores se materializan en pérdida de erección. Esto no significa que le hayas dejado de gustar o que no le excites, simplemente pasa por un mal momento y lo mejor es que no tenses más la cuerda. No le obligues si no le apetece, no le compares con otros hombres y muchos menos pongas en tela de juego su hombría. Solo conseguirás que la situación se torne más complicada.

Sin embargo, hay otros factores que también interfieren en la disfunción eréctil y que sí suponen un problema si se prolongan en el tiempo. El consumo de drogas, el alcohol o el tabaco no solo son el germen de enfermedades cardíacas o diabetes sino que también afectan a la salud sexual de las personas.

Estaría bien que sacases el tema en algún momento, le preguntases si tiene algún problema en su día o día o le apetece cambiar vuestras rutinas sexuales. Al final, una situación de este tipo cuando se prolonga en el tiempo sí puede llegar a mermar la relación de pareja, que aparezcan cuernos o que la relación acabe rota por malos entendidos.

PREGUNTA. ¿Los orgasmos nocturnos en mujeres son provocados por la falta de sexo?

No. Las estadísticas lo confirman. El 70% de las mujeres y casi todos los hombres han tenido sueños eróticos. De ser cierta tu pregunta... ¡¡¡La mayor parte del mundo estaría a falta de echar un polvo!!! Este estudio ha sido llevado a cabo por la Universidad de Montreal, Canadá. Eso sí, no es lo mismo el sueño húmedo que la polución nocturna o llegada al orgasmo. Se estima que el 83% de ellos han llegado a eyacular mientras que un 37% de las féminas también lo ha hecho.

Además, la mayoría de los sueños se basan en experiencias vividas o deseos que nuestro cerebro materializa en forma de sueños. Lo cierto es que un 18% de los sueños que las mujeres tienen y con los que llegan al orgasmo están relacionados con situaciones límites, experiencias prohibidas y lujuriosas que no serían capaces de realizarlas en la vida real.

Soñar con sexo o tener poluciones nocturnas solo denota salud sexual pero no carencia de sexo. Disfruta de lo que tu naturaleza te ha dado.

PREGUNTA. No logro llegar al orgasmo con mi vibrador. ¿Cómo puedo llegar a hacerlo? Todas mis amigas me dicen que la experiencia es una pasada...

Seguramente lo estés haciendo mal. El vibrador no deja de ser una máquina conducida por un ser humano y como tal deben seguirse una serie de indicaciones para que sus funciones se desarrollen de la mejor manera. Los pasos a seguir son diferentes dependiendo de la mujer. Te voy a explicar por qué:

Paso número 1: Conócete a ti misma. No todas las chicas llegan al orgasmo de la misma forma. Algunas lo hacen estimulando el clítoris, otras el punto g y las más afortunadas ambos.

Paso número 2: Busca tu vibrador perfecto. Los hay desde dildos, bolas chinas, eléctricos y hasta pinzas con las que estimular punto g y clítoris. Las texturas, tamaños e intensidad de vibración también importan. Puede que en el mercado encuentres un vibrador distinto para cada tipo de mujer. ¡Pregunta por el tuyo!

Paso número 3: Una vez hallado tu foco de placer busca la forma de tocarte, de menos a más. La intensidad va aumentando progresivamente. Puedes hacerlo tú con los movimientos de tu mano o programar tu vibrador para que sea él quien tome la iniciativa.

Paso número 4: Desconecta del mundo que tienes alrededor. Ponte una película porno o crea una fantasía en tu mente con la que gozar mientras te das el gustazo con tu aparatito. Crea un clima en el que nadie te pueda molestar.

Si sigues estos cuatro pasos seguro que por fin consigues disfrutar del sexo con juguetes y conseguir darte placer como no lo has hecho nunca.