El chico de 19 años asegura que no es independentista, "soy apolítico, se trata de una broma entre colegas". Y eso es lo que pensó el tatuador, Coreh López, uno de los más reputados de Barcelona, al recibir el encargo, que se trataba de una broma.

Pero, ¿qué mueve a alguien a tatuarse a Puigdemont en el culo? No es una broma habitual. El chico ha explicado a El Periódico que "Puigdemont es lo que en mi barrio llamamos un 'jujas', un tío que te hace la vaina, y eso me hace gracia. Yo creo que le ha tomado el pelo a todo el mundo, desmarcándose del plan y eso para mí, le convierte en un héroe o, al menos, en un referente".

Asegura que no muestra falta de respeto y cree que si Puigdemont se entera, se lo tomará bien. "Yo le animo a que tenga fuerzas, que haga lo que tenga que hacer y que vaya siempre 'palante' con todo", concluye.