Escape room de Enigma Exit Games
'Escape room' de la empresa Enigma Exit Games. EUROPA PRESS

Cuando se trata de tener publicidad en un negocio, a veces no importa que sea mala o buena, si tiene un gran alcance y llega a mucha gente da igual el contenido, de hecho, a veces una mala crítica puede terminar siendo algo positivo, igual que le ha pasado al dueño de un escape room.

"Al principio, solo había un montón de reglas sobre lo que deberíamos y no deberíamos tocar. Las pistas no tenían nada que ver con la historia y no había acertijos divertidos. Todo fue una simple serie interminable de códigos o cerraduras de búsqueda y claves", criticó un participante de la sala de escape en la sección de opiniones del negocio, que fue después compartida en Reddit.

El usuario anónimo no parece haber entendido la dinámica de los escape rooms, pero aún así continuó con su comentario: "Cuando terminamos la habitación nos encontramos con el propietario, un grosero que no parecía saber de qué estaba hablando. Supongo que no se creía que no nos gustase su sala".

Quizás, para sorpresa del cliente, el dueño del negocio decidió responder a la crítica y lo hizo con firmeza. "Como en la mayoría de salas de escape, marcamos claramente los elementos que no forman parte del juego. Esto también se indicó a su grupo, incluidas las presentaciones orales, en el sitio web y durante el registro".

"Naturalmente, es imposible enumerar de forma exhaustiva todas las actividades concebibles que se deben evitar. Por ejemplo, no advertimos explícitamente a los huéspedes contra los intentos de incendiar el edificio porque la mayoría sabe que no debe hacerlo", continuó el dueño.

Tras esas introductorias palabras, el dueño dio más detalles sobre la persona que había criticado la sala y sus acompañantes en el juego: "Los miembros de su grupo arrancaron los cables de los accesorios, que estaban atados con alambre, con cinta adhesiva y que tenían marcadores que indicaban que no debían tocarse".

"Un miembro de su equipo separó los cables y los introdujo en una toma de corriente eléctrica activa (también macada con etiquetas de advertencia), estropeando la toma y un interruptor. Cuando se les preguntó por qué metían cables pelados ahí, uno de ustedes respondió 'Sé mucho de electricidad'", concluyó el dueño.

Sin duda alguna, el gerente del negocio hizo bien en detenerse unos minutos a responder la mala crítica y contar la verdad sobre lo ocurrido durante el juego.