Recuerdo que mi madre me repetía las mismas palabras cada vez que salía de fiesta: «No dejes la copa en la barra». ¡Y qué razón tenía! Siempre pensé que el hecho de que te echaran algo en en el vaso para engancharte a la droga era un cuento chino, pero ¿y si el objetivo es abusar sexualmente de alguien o robarle hasta los calzoncillos?

Para algunos el GHB o 'la droga del sexo' es un medicamento también conocido como éxtasis líquido que tiene efectos diferentes según la persona que lo tome. Con ella puedes llegar al mismo cielo o por el contrario, caer rendido en lo brazos de Morfeo sin saber qué ocurre a tu alrededor o de lo que hacen contigo.

Pasa inadvertido

El problema de esta droga es que no se puede detectar si está mezclada con un líquido: sin color, sin olor y solo con algo de sabor salado. La gravedad de sus efectos pueden llevar a la persona a sufrir un estado de coma. El GHB pasa inadvertido por el cuerpo, ya que se expulsa rápidamente por el sudor o la orina.

Ahora que estamos en fiestas y salimos más de lo normal, conocemos a mucha gente nueva y nos desinhibimos como no lo haríamos en otra fecha del año. Sin embargo, no debemos fiarnos del primero o la primera que se nos pone por delante. Tenemos que tener muy vigiladas nuestras copas y no tomar nada de alguien desconocido o que no hayamos visto servir delante de nosotros. Nunca sabemos dónde podemos toparnos con un delincuente que pasa tan desapercibido como las características del GHB.