La eyaculación retrógrada es un gran desconocido en la sexualidad masculina. De hecho, afecta a una minoría de los varones. Se produce cuando al expulsar el semen éste se redirecciona hacia la vejiga sin llegar a salir por la uretra.

A pesar de que no es una enfermedad sí supone un problema de fertilidad ante la imposibilidad de fecundación. Un mal funcionamiento del esfínter de la vejiga puede ser la causa principal de esta disfunción, pero también un posible efecto secundario de algunos fármacos o daños sufridos tras una intervención quirúrgica. Un análisis de orina es suficiente para determinar cuando un hombre sufre resección transuretral (RTU).

Medicina alternativa

Lo que para muchos varones puede suponer un problema, para otros es una ayuda contra la pérdida de la erección. Medicina alternativa y ciencia siempre han luchado en cuanto a metodología para resolver problemas de salud.

A pesar de no tener base científica hay quienes recomiendan realizar el 'adiestramiento de la eyaculación' para canalizar las energías del cuerpo. Y es que la eyaculación supone una liberación de hormonas que reducen el estrés del día a día.

Ejercicios de Kegel

Una forma de solventar la retroeyaculación es a través de los ejercicios de Kegel o suelo pélvico. Consisten en la estimulación del pene (masturbación), bien con la pareja o a solas, durante un tiempo determinado y su cese justo en el momento en el que se produce la eyaculación. Estos ejercicios deben repetirse unas cinco o seis veces hasta llegar a la eyaculación final. Eso sí, requieren tiempo y constancia.

En cualquier caso lo ideal es acudir al urólogo cuando la orina adquiera un color o espesor diferente a lo normal, ya sea tras una relación sexual o cuando al llegar al orgasmo no se produzca la eyaculación.