Estrés y esfuerzo físico, ingredientes perfectos para cocinar un infarto
Estrés y esfuerzo físico. ISTOCK

Si estás rodeado de personas estresadas, puede que estés contagiado, según investigadores de la Universidad de Calgary, Canadá, que han descubierto que el estrés puede afectar al cerebro, y transmitirse de unos a otros.

El estudio fue realizado con ratones a los que provocaban estrés, para después reunirlos con otros ratones. Observaron que los animales sufrían un estado de alarma, es decir una transmisión de estrés en el que el roedor contagiado podía “detectar la liberación de una supuesta feromona de alarma del ratón estresado, provocado por la activación de las neuronas de la hormona liberadora de corticotropina (CRH) del hipotálamo (PVN)”, según el estudio que ha publicado Nature Neuroscience.

También añaden que esta transmisión tiene los mismos efectos duraderos en los circuitos neuronales y la sinapsis que el estrés auténtico. “Las consecuencias hormonales y en el comportamiento del estrés también pueden transmitirse a otros, pero no se sabe si este estrés transmitido tiene efectos similares en las sinapsis”, explican en el estudio.

Agregan que este estado se puede “transmitir secuencialmente del sujeto estresado a múltiples parejas”, es decir a terceros.