Chilik es un dibujante bielorruso que utiliza las redes sociales para exponer su obra. Su trazo no es grácil ni soberbio y a sus creaciones les gusta pasearse despreocupadamente por los terrenos de ese dibujo amateur que parece heredero del Paint de Windows y las tardes aburridas.

Tampoco es especialmente famoso o reverenciado en internet: a la hora de escribir estas líneas su Facebook congrega 1.400 simpatizantes, su Instagram ronda los 3.000 (una cifra escasa si se compara con la de los instagramers más dedicados) y su cuenta en Twitter tiene poco más de 200 followers.

Dibujo

Todo lo anterior da igual, porque lo importante de este artista es lo extraordinario de su ingenio. Chilik comparte chistes propios sobre situaciones a las que les da una vuelta jocosa, agarra fotos extrañas de apariencia insustancial para construir toda una historia detrás de ellas y firma viñetas de lo más creativas. El resultado final siempre es sorprendentemente agudo e ingenioso.

Dibujos

Pero donde brilla especialmente este dibujante es a la hora de ejercer de artista a la carta. Porque Chilik acepta peticiones de sus followers para convertirlas en imágenes y todas y cada una de dichas demandas siempre dan lugar a dibujos tremendamente ocurrentes, retorcidos y simpáticos. La galería resultante es una colección descacharrante de creaciones que en ciertas ocasiones son coñas pop, en otras dan que pensar y en todas logran provocar una carcajada:

«Dibuja un unicornio que esconda que es un unicornio»

«Dibuja un pene en la frente»

«Dibuja la muerte de algún personaje de The Big Bang theory»