A pesar de que para muchas mujeres manipular el semen más allá del acto sexual (e incluso durante el mismo) puede resultar desagradable, el partido que podríamos sacar a nuestras relaciones podría ser muy útil para nuestro día a día.

Pigmento para cuadros

La originalidad en el arte está a la orden del día. Hemos pasado de la acuarela y el óleo a experimentar con otros materiales como el semen. En 2008 por ejemplo, el artista Martín Von Ostrowski inauguró su exposición de cuadros realizados con semen en el Museo Gay de Berlín. Para poder acabar su trabajo tuvo que eyacular en más de mil ocasiones.

Cuadro semen

Ingrediente culinario

Seguro que entraría a formar parte de la 'Nouvelle cuisine' si estuviéramos acostumbrados a ingerir el semen como algo cotidiano. Para expertos chefs como Fotie Photenhauer es un ingrediente indispensable para crear texturas suaves y delicados platos. Así lo narra en sus recetas recopiladas en el libro 'Natural Harvest' (Cosecha natural).

Flan semen

Cremas faciales

El esperma actúa como suavizante para la piel. Se dice que era uno de los secretos mejor guardados de la belleza de Cleopatra. Varias empresas noruegas ya han creado productos con este ingrediente tan beneficioso, que entre vitaminas como la B12 o C tiene minerales que mejoran la textura del rostro.

Tinta invisible

Durante la Segunda Guerra Mundial se utilizó el semen por espías británicos como tinta para escribir cartas que no debían ser conocidas por el enemigo. Cuando llegaba a manos de la persona que debía leerlas tan sólo se debía poner en contacto una luz ultravioleta para que el contenido gráfico pudiera ser legible.

Mejoras en la salud de la mujer

Según las investigaciones de Gordon Gallup para la 'State University of New York', el semen disminuye las náuseas de la mujer embarazada. También es un antidepresivo para las féminas. La revista Science publicaba que la oxitocina y los estrógenos unidos a otras hormonas aumentan la sensación de felicidad.

Los últimos estudios, además, argumentan que es un material que ayudaría a la lucha contra el cáncer. La revista Woman publicó en uno de sus artículos que el 40% de las mujeres que ingerían el semen (sano) de sus parejas tenía menos posibilidades de contraer una enfermedad de este tipo.

Semen sano

No hace falta añadir que el origen del semen con el que se realizan recetas, cremas o cuadros debe ser sano y tener todas las medidas de seguridad, pues a través de esta sustancia podemos contraer enfermedades como el VIH, la Hepatitis o el VPH. En caso de no estar seguros sobre su procedencia, es mejor que sigamos tirando de nata, Nivea o acuarelas de colores.