Los antepasados de la viagra: los afrodisíacos naturales
Hierba Epimedii, uno de los productos que aumentan el deseo sexual. TWITTER

Nuestros antepasados creían que determinadas sustancias aumentaban el deseo y la capacidad sexual... confiaban mucho en los llamados afrodisíacos, elementos que actualmente se siguen utilizando aunque se hayan inventado otro tipo de ayudas, químicas en muchos casos. Este antiguo término deriva de la diosa Afrodita, la divinidad helena del amor que se le relaciona con la fecundidad, la energía primaveral y la satisfacción sexual.

Cuernos de rinoceronte, macerado de testículos de tigre, tomates, espárragos... en su momento eran muchos los tipos de afrodisíacos que se creían reales aunque no todos funcionaban. Sin embargo, la ciencia ha determinado que, sin ningún deseo previo que genere excitación, estas sustancias no sirven de nada. ¿El mejor afrodisíaco? La imaginación, sin duda, como diría la escritora cubana Daína Chaviano. Dejar fluir ésta es la mejor de las ayudas para los que necesiten incrementar su deseo sexual.

Los afrodisíacos de nuestros antepasados

¿Cuáles eran los afrodisíacos que más funcionaban nuestros antepasados? Entre los que más destacaban estaban la yohimbina, damiana, cantarida y la hierba Epimedii pero claro, solían tener algunas contraindicaciones para la salud también. La yohimbina se obtiene de la corteza del árbol africano Yohimbe y fomenta la actividad motora además de aumentar la tensión arterial por lo que potencia la fuerza de la erección. Sin embargo, puede producir arritmias, hipertensión y ataques de pánico.

Damiana es una sustancia que incrementa la excitación sexual y ayuda a despertar el apetito erógeno, actualmente se sigue usando por su rapidez -una media hora- y porque es un producto totalmente natural. El cuidado está en la dosis ya que posee compuestos similares al cianuro. La cantarida se podría considerar como la madre de los afrodisíacos, la viagra de nuestros antepasados pero también uno de los más peligrosos. Se utilizó hasta el siglo XVII y es un escarabajo verde metalizado que contiene un alcaloide denominado cantaridina, que en dosis controladas produce la erección espontánea del pene. Sus efectos secundarios son con los que hay que tener cuidado ya que esta erección solía ser dolorosa y se prolongaba en exceso.

El chocolate y la vainilla eran y son otros de los productos que se usan para aumentar el deseo, su creencia como afrodisíaco está muy arraigada. La hierba Epimedii, común en la Medicina china, y la Muira Puama, típica de Brasil, también son consideradas afrodisíacas ya que aumentan el deseo sexual y la erección, pero no se sabe cómo ni sus posibles efectos secundarios, por lo que se debe tener cuidado.