Una mujer de la localidad escocesa de Greenock recibió una carta en la que le daban condolencias por su fallecimiento y le comunicaban que dejaba una deuda pendiente con la compañía eléctrica.

Tillie McDonald, de cerca de 90 años, que regresaba a su casa tras un tratamiento contra el cáncer asegura que se siente furiosa por este error y que le causó un gran disgusto. "Me gustaría saber quién notificó a la empresa mi fallecimiento, ¡así podría estrangularlo!", dijo McDonald a Greenock Telegraph.

En la carta se podía leer: "Estimado cliente, se nos ha notificado que nuestro cliente falleció y le enviamos nuestras sinceras condolencias".

Pero el motivo principal era recordar que había un impago por el valor de 75,51 libras, unos 87 euros. "Parece que no hemos recibido el pago pendiente de 75,51 libras por el saldo de esta cuenta. Haga los arreglos necesarios para pagar esto", pedía la compañía eléctrica.

Este inoportuno suceso causó un gran impacto en la mujer, que tuvo que recurrir a la conserje del edificio para que le tomara el pulso. "Le pedí que me tocara el brazo y ella me preguntó si me pasaba algo y le dije: 'No, al parecer estoy muerta'".

Tillie McDonald mostró su malestar por este incidente poniéndose en contacto con la empresa, que le cortó tras haber estado hablando con un empleado cerca de una hora. "Quería una disculpa por escrito pero hasta ahora no he recibido nada", contó.

"Estaba llorando. Fue una sorpresa porque llegó en el aniversario de la muerte de mi marido", expresó McDonald.

Finalmente un portavoz de la compañía se puso en contacto con la afectada para disculparse personalmente y admite que el envío de la carta fue causa de un error humano.