El acróbata de éxito Viktor Kochin  ha cautivado a miles de personas de todo el mundo con las contorsiones en las que desafía a la gravedad. No es un artista de circo al uso ya que tuvieron que amputarle las piernas cuando era un niño.

A pesar de los obstáculos físicos, el ruso, de 27 años, comenzó a hacer breakdance con cuatro años y gracias a su habilidad comenzó a actuar en clubes underground.

Finalmente, se enroló en el mundo del circo y en el escenario realiza increíbles giros de 360 grados y con la fuerza de la parte superior de su cuerpo es capaz de levantar a su novia Paulina, su compañera en los números.

"Siempre quiso ser un artista de circo y no iba a dejar que su discapacidad se interpusiera en el camino", explica Haze, uno de los miembros de la compañía circense para la que trabaja Viktor.

"Ser un artista de circo es difícil y necesitas el físico para hacerlo, pero Viktor tiene una fuerza extraordinaria, mayor que la de personas más sanas", concluye Haze.