Así se vive la vendimia en la D.O. Rueda: "Nos jugamos la calidad de la añada del año"

Vendimia
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@rutadelvinoderueda
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¿Rueda, Verdejo o Albariño? Seguramente sean las tres palabras más repetidas cuando de pedir un vino blanco se trata. Aunque para gustos, claro está, los colores, el vino blanco es uno de los maridajes por excelencia de este país. 

Y si hablamos de vinos blancos no podemos dejar de hablar de la Denominación de Origen Rueda, y de lo que ellos llaman "carácter". Con un territorio comprendido entre las provincias de Ávila, Segovia y Valladolid, la Denominación de Origen se extiende por un total de 74 municipios donde, a pesar de ser la localidad de Rueda quien le ha dado el nombre, destacan otras localidades como La Seca o Serrada. 

"Siempre hablamos del carácter Rueda, que es al final una combinación de factores: el suelo, el terreno cascajoso y el clima con tanto salto térmico entre el invierno y el verano y entre la noche y el día", nos comenta Carmen San Martín Gutiérrez, presidenta del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Rueda. Y es que, las parcelas donde se germinan estos vinos de inmejorable calidad se encuentran elevadas a una altitud de entre 700 y 870 metros sobre el nivel del mar, con tierras llanas pero altas, que soportan inviernos fríos y muy largos, primaveras cortas con heladas tardías y veranos calurosos y secos, sólo alterados por inoportunas tormentas. 

¿Qué hace a los vinos de esta tierra haber conquistado los paladares más exquisitos? "La D. O. Rueda se sitúa en el sector central de la depresión que forma el río Duero, constituyendo una altiplanicie de suaves relieves y vertientes sometidas a los vientos atlánticos. Amplias terrazas aluviales y dilúviales en los márgenes del Duero y de sus afluentes Trabancos, Zapardiel y Adaja. Tierras pardas, ricas en calcio y magnesio, de fácil laboreo y pedregosas con una buena aireación y drenaje y afloraciones calizas en las cotas más altas de las ondulaciones. Permeables y sanas, su textura varía de arenolimosa a limosa", rezan desde la Denominación de Origen. 

Lo meses de septiembre y octubre son decisivos para las nuevas añadas de la Denominación de Origen, que durante mes y medio aproximadamente se encuentra sumida en la vendimia, la época del año que marcará la calidad del vino. 

Un tesoro de origen mozárabe

No se puede pretender hablar de vinos blancos de calidad sin hacer referencia a los Verdejos, las uva por excelencia de este terreno. A pesar de que se cultiva en otras zonas de la península y de que, la Denominación de Origen Rueda trabaja también con otros tipos de uva como Suavignon Blanc, Viura, Palomino Fino, Viognier o Chandonnay, la variedad Verdejo es su niña mimada. 

"Nuestra variedad estrella, la Verdejo, es la variedad autóctona de la zona con más de 10 siglos, que entró por el norte de África, al parecer de la mano de los mozárabes", nos relata Carmen San Martín sobre el origen de esta uva que ha llevado al olimpo de los vinos a esta Denominación de Origen. 

Efectivamente, como nos adelantaba la presidenta del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Rueda, este tipo de uva con matices de hierba de monte bajo, con toques afrutados y una excelente acidez, habita en la D.O. desde hace más de diez siglos, cuando en el reinado de Alfonso Vl la variedad Verdejo llegó a la península través de los mozárabes que vinieron a repoblar la cuenca del Duero.

A pesar de que en aquella época el vino por excelencia de la zona era el Dorado, con la variedad de Verdejo a la cabeza los vinos de esta zona de Castilla no pararon de asumir importancia hasta que en 1980 se creó la Denominación de Origen Rueda: "La DO Rueda es la primera en Castilla y León fundada en 1980. El año pasado fue nuestro 40 aniversario pero por las circunstancias no pudimos celebrarlo como nos hubiera gustado. Estamos muy orgullosos de haber podido iniciar ese camino de las Denominaciones de Origen de vino", asegura San Martín. 

La fusión de la tradición con la más puntera tecnología

A día de hoy hablar de vendimiar es hablar de cortar racimos, cepa por cepa para echarlos en canastos y llevarlos a lagares donde comenzar a trabajar con ellos, pero también es hablar de las más exquisitas tecnologías de corte y recogida la uva, de las vendimias nocturnas y de los más veloces procesos. 

Pero la vendimia no tiene un día de inicio y un día de fin, sino que "los técnicos van analizando el grado de maduración de la uva, habitualmente se suele comenzar con la variedad sauvignon blanc, que es la que tiene un ciclo vegetativo más corto, y dependiendo de si el año es seco o es lluvioso se suele arrancar la vendimia a finales de agosto y suele durar hasta mediados de octubre", asegura la presidenta del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Rueda. 

Carmen San Martín nos asegura que el periodo es indeterminado, pero generalmente desde mediados de agosto hasta finales de octubre: "El terreno de la Denominación es amplio, va desde Ávila, Segovia y la provincia de Valladolid y unas zonas no tienen nada que ver con las otras a nivel altitud o dependiendo de las condiciones climatológicas, pero evidentemente la uva sauvignon va a estar primero y también los terreno que están en secano y en vaso, que son las cepas que están pegadas al suelo, y luego ya entrarán los verdejos de espalderas y las variedades tintas, que suelen tardar un poquito más". 

"La vendimia es una época frenética, muy bonita, y también de muchos nervios y de mucho trabajo, porque es donde nos jugamos gran parte de lo que vamos a hacer en el año", nos comenta Carmen San Martín, que saca un hueco para atendernos en mitad de la locura que supone el comienzo de la vendimia. 

"La vendimia es donde nos jugamos gran parte de lo que vamos a hacer en el año"

Según la presidenta del CRDO Rueda, el vendimia en esta Denominación de Origen consiste en coger la más alta calidad en el campo y luego elaborarlo lo mejor posible. 

Además de la vendimia tradicional, Carmen nos habla de la sorprendente y ya conocida vendimia nocturna:  "El coger las uvas por la noche tiene muchísimas ventajas, y una es el impacto energético, porque la uva hay que ponerla fría y hay que enfriar los mostos para evitar oxidaciones, entonces la ventaja de hacerlo a las dos o a las tres de la mañana es que aquí fácilmente estamos incluso a temperaturas de un grado, dos grados, cuatro grados… y eso te permite ahorrar muchísimo coste energético y que la uva entre perfectamente fresca, que el fruto entre maduro y en buen estado. De esta manera lo recogemos muy rápido. Ahora que hay lluvias, si empieza a hacer calor puede causar enfermedades, por lo que recoger las uvas tan rápido impide el avance de las enfermedades". 

La vendimia en Rueda es una época de mucho trabajo, de una actividad alucinante de recogida de muestras para comprobar si la uva tiene el grado ya que para conseguir la mejor calidad no se puede coger de cualquier manera. "La gente se sorprende muchísimo de ver esas máquinas inmensas por la noche, con los faros que iluminan todo el territorio y que parece que casi estamos de día. Es una maravilla verlo. No se rompe la uva porque esas máquinas son muy potentes pero muy delicadas. Entran las uvas y muchas de ellas ya quitan el rampojo, como si lo hubieses ido quitando a mano. Y es una pasada ver cómo no las rompe, que parece mentira", afirma San Martín. 

La siguiente parte del proceso, según explica San Martín, es la descarga en lagares: "Ponemos los mostos a baja temperatura para que todo el proceso de fermentación sea rodado. La verdad es que las bodegas de Rueda tienen una tecnología puntera y permite tener esos vinos blancos con esos aromas y ese color tan amarillo pajizo perfectamente limpios", asegura la directiva. 

Toda una cultura alrededor del vino

El turismo enológico es una realidad. La pasión por estos caldos mueve masas, y la Denominación de Origen Rueda también ha sabido crear todo un circuito de actividades alrededor de sus vinos. 

Ahí es donde entra e juego La Ruta del Vino de Rueda, que con la vendimia encima está más viva que nunca. Pero, ¿qué es La Ruta del Vino de Rueda?

"Si nos ceñimos a una definición formal definimos a la Ruta del Vino de Rueda como una asociación público-privada que trabaja por la promoción del enoturismo en el territorio adscrito a la Denominación de Origen Rueda pero la Ruta es mucho más que eso. Es una ASOCIACIÓN en mayúsculas, en la que todos sus socios trabajan de manera coordinada, creando sinergias en un entramado que da forma y sentido a una tierra enoturística. Es un destino en sí mismo, con todos los actores que hacen posible que la experiencia para el viajero sea inolvidable. Es una cultura e historia vinícola compartida, con un ADN común en torno al vino y la uva verdejo. Es un territorio rico en propuestas enoturísticas de calidad, caracterizado por su autenticidad y por la honestidad y hospitalidad de sus gentes", nos aclara Cristina Solís, la gerente de la Ruta del Vino de Rueda.

La Ruta del vino de Rueda acoge 22 municipios con historia, 30 bodegas visitables, 46 monumentos declarados Bien de Interés Cultural, un rico patrimonio culinario y enclaves naturales de extraordinaria belleza. Todo un planazo sea durante la vendimia o no. Durante el mes y medio que dura este proceso las bodegas ofrecen experiencias únicas en el viñedo, sus pueblos se engalanan para celebrar sus fiestas populares en torno al vino y el recetario pone a las uvas y al mosto como protagonistas en la mesa. 

Donde no puede faltar un Rueda

Ya seas más de tinto que de blanco, la inmejorable calidad de los vinos de la Denominación de Origen Rueda fascinan a los consumidores por su versatilidad, y eso es algo a tener en cuenta a la hora de maridarlos. 

"La versatilidad de nuestros vinos sin duda permite una amplia gama de maridajes. Si hablamos de verdejos jóvenes, frescos y afrutados, encontraríamos la pareja perfecta en pescados, mariscos y carnes blancas, arroces o pasta. Incluso, el shushi puede ser un buen compañero si nos vamos más allá de nuestras fronteras. En el caso de vinos blancos con más estructura y carácter como los fermentados en barrica o sobre lías, podemos buscar una buena armonía con platos más intensos como carnes jugosas o nuestro famoso lechazo y, si nos adentramos en vinos históricos de la DO Rueda como los dorados o pálidos, encontraremos un festival de aromas y sabores combinándolos con patés o quesos", asegura Cristina Solís.

"Si hablamos de verdejos jóvenes, frescos y afrutados, encontraríamos la pareja perfecta en pescados, mariscos y carnes blancas, arroces o pasta"

Por su parte, la presidenta del CRDO Rueda afirma que "puedes pensar en un vino blanco y parece que tradicionalmente es para pescados y para mariscos, pero un arroz o una pasta también le va fantástico… Depende también de la elaboración de ese blanco, porque por ejemplo un fermentado en barrica también marida perfectamente con una carne o incluso con un plato de caza, pero eso ya depende de los gustos de cada uno. También marida a la perfección con la comida japonesa o con la comida italiana". 

Estamos en plena vendimia y a las puertas del fin de semana. ¿Alguna razón más de para coger tu copa de Rueda y brindar? Adelante, que cualquier excusa es buena. 

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